El giro que haces aquí es perfecto.
Capítulo 2: El quiebre
Pensamiento
El giro que haces aquí es perfecto.
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Recuerdo uno de los días más difíciles de mi vida como si algo se quebrara. En mi ventana o fuera ella o la ventana misma. Fue un día en el cuál hacía calor, y ya las cosas se estaban empezando a complicar. Como cualquier quinceañero me gustaba salir , fumar, beber y a veces quedar con personas para intentar comprender su mente o pasarlo bien, divertirme era mi parte favorita de estar vivo. Pero gran parte de mi vida era realmente, nada más que un callejón sin salida. Y ahí ocurrió. De eso que no puedes escapar, ocurre el quiebre.
Recuerdo que la rebeldía y la impulsividad me perseguían, mi hermana mayor era una universitaria anoréxica que le encantaba verse “ interesante” y mi hermana de en medio era muy solitaria, yo en cambio me sentía como el enviado de Dios que recorría la tierra rompiendo y quebrando todo y a todos y solo quería saber que hacer con mi tiempo. Entre ir la escuela y salir con amigos, y esperar al verano, habían canciones, escritos, tristezas y melancolías en medio. Estaba igual, un poco enamoradizo, de la gente, del clima, del lugar de dónde estaba saliendo y de la idea de ser libre. Además de mi mejor amiga. Me gustaba un poco. Aunque era lesbiana, y eso me gusta más. Resulta que su novio, era un hombre trans el cuál estaba empezando su terapia de hormonas y su aspecto varonil me había engañado. Era una chica. Pero yo no quería saber de eso, solo si tenía Marihuana.
Una vez, juntos fuímos con su papá en camioneta, mi mejor amiga, y su novio (o novia) a la casa donde ellos solían tener sexo, y fumar. Y fuí a fumar con ellos, y a divertirme un rato. Pensaba tal vez que yo iba debutarme, pero no fue así. Me drogue tanto que termine bailando bajo la lluvia, tarareando y cantando. Y en las noches volvía dónde mi padre y mi abuela, una viejecita, de casi 80 años que era dulce pero hiper religiosa. Y yo simplemente no quería saber nada de nada sobre lo que después me esperaba. Yo era trascendental según mis propios deseos. Místico. Un ser iluminado.
Pero esa trascendencia, se hizo añicos, cuando me entere que mi madre había engañado a mi padre con un amigo suyo de la infancia. Y yo estaba perplejo, con abstinencia, y con un deseo de desaparecer que no podía ser llenado.
Solo con drogas y alcohol.
Thoughts
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PermalinkQué giro.
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PermalinkAlguien toma una decisión que no tiene vuelta atrás en este capítulo.
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PermalinkEstá claro que nada va a volver a ser como era después de esto. La tercera parte va a ser completamente diferente.
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PermalinkUn personaje que llega a ese quiebre es un personaje que no vuelve a ser el mismo. Lo reconozco de lejos.
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PermalinkEso que pasa en este capítulo, sí.
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PermalinkEso del quiebre es donde la historia cobra otro ritmo.
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PermalinkEl giro que haces aquí es perfecto.
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PermalinkLa parte de esperar al verano, con canciones y tristezas en el medio. Esa manera de esperar cuando todo se complica y luego pasa lo peor.
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PermalinkEso.
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PermalinkLo mas quinceañero que he leído en rato es estar 'trascendental según tus propios deseos'! Te creo todo.
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