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CAPITULO 18: APOSENTOS DE LA VERDAD

Lukutakinoku_Takuji
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El caos no tardó en tomar todo el lugar; primero fueron algunos murmullos de personas que no entendía lo que sucedía, luego fueron los llantos de los niños que comenzaban a sentir miedo, la gente…

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En mi grupo esto se parte en dos. La mitad va a decir que Chloe tenía todo el derecho de gritarle eso a su hermana, y la otra mitad la va a acusar de haber soltado el nombre de Ark por despecho, sabiendo lo que iba a pasar. Yo la acompaño hasta lo del din

En mi grupo esto se parte en dos. La mitad va a decir que Chloe tenía todo el derecho de gritarle eso a su hermana, y la otra mitad la va a acusar de haber soltado el nombre de Ark por despecho, sabiendo lo que iba a pasar. Yo la acompaño hasta lo del dinero que nunca llegó al barrio, de ahí en adelante ya la pierdo.

Contenido de la publicación

El caos no tardó en tomar todo el lugar; primero fueron algunos murmullos de personas que
no entendía lo que sucedía, luego fueron los llantos de los niños que comenzaban a sentir
miedo, la gente empezó a perder los estribos y carentes de una luz que les revele lo que
verdaderamente estaba pasando, todos comenzaron a desesperarse y a correr de un lugar a
otro.
Los Guardias Reales comprendieron rápidamente la magnitud del alboroto que se había
formado y con un grito fuerte de su líder pidiendo que protegieran al Gobernador, todos
corrieron como pudieron hacia la tarima, tropezando y siendo atropellados por las personas
que corrían sin rumbo.
—¿Gobernador se encuentra usted bien?— Preguntó un Guardia Real —No se preocupe ya
llegue yo para escoltarlo y ponerlo a salvo—
No se escuchaba palabra alguna, solo los gritos y los pasos de gente alborotada.
—¿Gobernador?— Preguntó a la nada mientras desenvainaba su espada.
Se acercó unos pasos más hacia el centro hasta que el cuerpo muerto del gobernador lo hizo
tropezar haciéndolo caer al suelo.
—Ay— dijo adolorido al momento de tocar el suelo— ¿Qué era eso?— El guardia intentó
levantarse, pero cuando lo estaba haciendo, vio que a su lado estaba la cabeza de quien debía
proteger. Pego un grito alarmante para luego decir a todo pulmón —¡EL Gobernador está
muerto!
Esto solo hizo alborotar mucho más a la gente que comenzaba a gritar como locos. Nadie
podía ver nada, solo se escuchaban los pasos rápidos y los gritos agónicos, una verdadera
escena de terror.
***
En la luz de Ahet todo el edificio había quedado en completa oscuridad. En la central de
distribución, solo cuatro ojos se veían.
—¿Que acabas de hacer?— preguntó Rebeca frustrada, amargada y enojada, solo sus ojos
mostraban sus sentimientos.
—Bueno, mi trabajo aquí terminó— Contesta Yuan completamente satisfecho. Sus ojos
comenzaron a moverse de lugar, alejándose de Rebeca.
—Oye ¿y yo qué? Ark dijo que tenías que llevarme a mi casa.
—Nah me da igual, no va a pasar nada por que no te lleve.
—Ni siquiera sabes como salir de aquí— Rebeca habló muy tranquila, como si fuera ella su
única salvación.
—Eso no es cierto— Yuan avanza unos metros para terminarse golpeando con algo en su
cabeza, luego camina hacia otra dirección obteniendo el mismo resultado. Suspira— Está
bien te llevaré a casa.
—También acompañaras a mi hermana.
Yuan suspira aún más largo— Lo que tu digas— Su tono lo decía todo, estaba cansado de
esta cosa tan absurda en la que se había metido por apoyar a Ark.
Ark corría bajo la oscuridad de unos faroles con luz vacía, era una noche maravillosa llena de
estrellas que se mostraban al fin libres de la contaminación lumínica. Los gritos de las
personas, el zapateo de gente a sus alrededores, el miedo apoderándose de cada rincón, le
generaban una nostalgia de aquella época de hace unos meses cuando vivía en Lino Blanco,
haciendo que se sintiera como en casa.
Paro cuando se sintió seguro y lejos del espectáculo que se había formado; empezó a caminar
despacio, con sus manos metidas en los bolsillos de su túnica y su espada brillante detrás de
él.
«Fue una noche espléndida, deberíamos de hacer esto un poco más seguido» Dijo Canaly
feliz «Es muy emocionante verte en acción mientras me sujetas como todo un caballero» Su
tono paso a uno más coqueto.
Ark solo soltó una sonrisita, su mente solo pensaba en una cosa y era en pedirle perdón a
Rebeca por lo que le había dicho, pues pese a que sus sentimientos hacia ella seguían iguales,
no podía resistir a la idea de que una mala elección de palabras, habían herido a una dulce
mujer que le mostró su lado cariñoso, aunque esto último haga con todos...
«¿En que piensas? Es que te veo un poco distraído y distante, mis antiguos dueños siempre
se ponían alegres cuando una misión resultaba exitosa, y yo quiero que disfrutes conmigo
para hacerte feliz, como aquella noche...»
—Estoy pensando en las palabras que le diré a Rebeca para pedirle perdón.
«Eres un tonto, ¿Cómo es posible que cuando intento conectar más contigo, empieces hablar
de otra mujer? ¿Es que no sabes como tratar a una dama o qué?» Canaly apretaba sus
dientes del enojo.
—Uy pues perdón por ofender a la señorita— Dijo con despreocupación.
«Esa no es manera de responderme» Canaly empezó alegar como era de costumbre.
"Simplemente te ignorare, ya empiezas a fastidiarme" Pensó
Ark siguió avanzando por las calles hasta llegar a la avenida principal que va hacia Ornir,
tomando la ruta hacia el norte donde se encontraba el sector de la casa Güitrago. La gente de
Timitry ya empezaba a sacar sus faroles con aceite para continuar sus típicas fiestas
nocturnas, pues la falta de luz no iba a impedir que ellos se divirtieran. Caminó más y más
llegando a la calle en donde debía de tomar la desviación, fue ahí cuando empezó a escuchar
unos ruidos extraños que no eran pertenecientes a Timitry, el sonido de unos zapatos
diferentes a los que la gente suele usar en la ciudad, pues estos se escuchaban ruidosos y
pesados, se sentía como si cientos de personas emergieran de la oscuridad en pequeños
grupos que corrían por las calles y tejados.
"Deben de ser ladrones que aprovechan la falta de luz para robar"
Poco después estaba al frente de la casa Güitrago. Quiso entrar por la puerta principal, pero al
notar que una carroza diferente a la que suelen usar las hermanas estaba al frente de la casa,
supuso que había gente importante que querían hablar con las hermanas, así que para no
interrumpir, optó por entrar como un vándalo metiéndose por una ventana del segundo piso,
la cual alcanzó trepando. Toda la casa estaba en completa oscuridad. Atravesó el mismo
corredor donde Rebeca lo había metido dentro de su gran armario para que la ayudara a
vestir, también pasó al lado de su cuarto observando por breves instantes la puerta. Continuó
hasta ver a Yuan agachado y escondido detrás de la pared que se encontraba antes de bajar
por las escaleras hasta el segundo piso. Su cara estaba un poco tensa, como si hubiera visto
un espectro.
—¿Qué sucede?— Pregunto Ark un tanto asombrado tras verlo asíArk se percató de algo tras haber realizado su pregunta; abajo en el primer piso brillaba
opacamente una pequeña luz blanca. Se asomó un poco para ver lo que sucedía y ahí, parado
junto a la puerta de entrada estaba un hombre con una túnica de color azul oscuro la cual
tenía incrustada en metal el inquietante y respetado símbolo del Gremio de Ornir; Un circulo
perfecto donde yacía colgado un estandarte Azul oscuro (como la túnica de los miembros del
gremio) que cubría por completo la altura del circulo, el estandarte tenía un borde quemado,
haciendo que este terminara en punta como cualquier banderín o pendón, en el centro de
dicho estandarte, había una espada que tenía a sus lados dos espadas más un tanto más
pequeñas, ya que respetaban un diseño de punto de fuga, arriba de estas, brillaba una estrella.
—Otra vez ellos—
Haber, haber ¿Qué está pasando aquí? Pues ya les explico lectores míos, no los voy a dejar
con la duda de cómo llegamos hasta aquí, así que les daré la perspectiva de una querida
amiga de Ark, que sin duda alguna se obsesionó por él desde hace un buen rato.
Daumi
Te observaba en las alturas de aquella posada como si fueras mi peor enemigo, te veía alejar
mientras me resentía aún más por lo que habías hecho, me sentía humillada al ver sido
derrotada por un tipo cualquiera que forzaron a ser soldado, alguien que nadie conoce, un ser
salido de quien sabe donde.
Maldito seas como te llames ¿Creíste que escaparías de mí tan fácilmente? Pues te
equivocaste, no hay mejor rastreadora en todo el Gremio que yo, mala suerte para ti haberte
metido en mi carrera por el colmillo. Y aunque fue fácil seguir tu rastro desde que saliste de
Rimbrin, no voy a mentir en que si me generaste unos buenos contratiempos, matar a uno de
mis amigos y al otro dejarlo completamente herido no es cosa de la que te recuperas rápido,
además de que tuve que sobornar algunos medios con tal que no abrieran la boca por lo
sucedido. Si quería vengar a mis compañeros y cumplir mi misión asignada por el gremio,
primero debía saber quién era aquel sujeto que te ayudó a salir de la ciudad.
Fue tarea sencilla saber su identidad, recorrer las calles de Rimbrin a esa hora de la noche te
delata fácilmente si buscas la información en los lugares correctos y no hay lugar más
correcto que en los rincones oscuros donde los drogadictos pasan toda su vida. Así que asigne
a uno de mis hombres para que buscara lo que necesitaba. Según su reporte, fue a buscar
donde le dije, encontrando un grupito de consumidores en lo suyo.
—¿Han visto ayer pasar por esta zona una carroza a muy altas horas de la noche?
—Pasan muchas carrozas, pudo ser cualquiera— El tipo sobre un poco más de su cacho.
Yeicob como se llama mi mano derecha, le da al tipo una bolsa que contenía algo blanco en
su interior, este apenas la agarra la guarda en su bolsillo.
—La verdad no vi muy bien al conductor, pero se que había salido del barrio de los Agua
Azul, por la calle tercera— El tipo se acerca y señala a mano derecha— Justo por ahí.
Esa información valía demasiado.
—Muy buen trabajo Yeicob, ahora tendremos que descubrir qué hacía en ese barrio.
Me puse a pensar dentro de la sede de Ornir en Rimbrin, un lugar ubicado en los interiores de
la ciudadela más peligrosa de la ciudad, y aunque la sede siempre se encuentra organizada y
limpia, el estilo como estaba construida la hacía parecer una posa de ladrones.
—Agua azul es un barrio lleno de artesanos talentosos que venden sus productos a un precio
accesible para los forasteros, por lo cual mantiene siempre lleno, sería un buen lugar para
pasar desapercibido sin llamar mucha la sospecha, además un poco más arriba de este lugar
se encuentran posadas en donde poder pasar la noche, siendo un buen lugar para
comerciantes de otras ciudades que buscan comprar productos para revender, así que puede
que nuestro hombre sea un comerciante con los pantalones bien puestos como para salir de la
ciudad a esas horas.— Argumente en una sala sola con Yeicob mientras observábamos un
mapa de la ciudad—
—También sabemos que va Timitry- Contestó él.
—Sip, eso ya reduce bastante, prepara al grupo para que salgamos esta tarde hacia Agua azul,
vamos a recaudar información.
La verdad me decepcionó bastante saber que los proveedores del tipo que buscábamos sean
gente tan cobarde, nos tomó sólo una visita para romper su silencio. Como por lo general
guardamos nuestros logos para que no sepan que somos del Gremio de Ornir, cualquier
persona que parezca un tanto sospechosa o que haga muchas preguntas, ya lo toman como
mal presagio, y pues en este caso tenían razón. Un tipo joven de unos 20 años se delato solo,
cuando nos acercamos a su tienda de ropa como gente casual que quería comprar, empezamos
a indagar un poco más sobre sus clientes para ver si decía algo que nos encaminará hacia el
tipo, pero lo que hicimos fue ponerlo muy nervioso, como que algo le incomodaba, así que
nos fuimos para dejarlo tranquilo y volvimos en la noche para ver si lo que sabía nos
beneficiaría. Apenas nos vio se tiró al suelo clamando por su vida diciendo que lo habían
obligado hacerlo.
—¿Qué fue lo que hiciste?— Pregunté fríamente.
—El hombre me dijo que le vendiera unas cuantas mudas de ropa como siempre, ya que es un
cliente fiel de mi padre, por ende, fui a recoger el tipo de ropa que regularmente lleva a mi
casa para traérselo, ya que no contaba en el almacén. Ya en la casa, vi a mi papá llenando de
nieve blanca la ropa que debía de llevar al sujeto. Me asuste mucho y me negué a hacerlo,
pero mi padre terminó convenciéndome de que este era el verdadero negocio y que debíamos
de cumplir las peticiones de nuestros clientes. A regañadientes lo hice.
—¿Sabes el nombre del sujeto al que le llevaste eso?
—No lo sé.
—Mientes, dímelo ahora mismo si no quieres que te mate- Lo sujete con mis manos de la
camisa, para que luego mis hilos comenzarán a apretarle el cuello.
Las lágrimas del joven empezaron a salir sin control —Se llama Sam— Dijo a secas.
El hombre que te llevo era un contrabandista muy popular entre la clase alta de Timitry, Sam
Escarlata, el campesino que le arrebataron todo por imbécil y no teniendo más que hacer,
probo suerte en el mercado negro en el cual triunfo junto a su astucia, un tipo fácil de
extorsionar si sabes como presionar.
Atraparlo fue tarea sencilla; estaba borracho tirado en su casa desolada, el pobre tipo apenas
nos vio nos reconoció de inmediato, miembros del Gremio de Ornir, la organización más
prestigiosa del Reino por la fama de hacer los trabajos sucios de la nobleza, se presentaban
delante de él como asesinos despiadados.
—No he hecho nada, no tengo nada— Dijo con unos ojos que contenían un miedo
desbordante.
Creí que él estaba preparado para morir, pero en realidad estaba aferrado a su miserable vida.
—Sam Escarlata de Timitry, comerciante independiente, casado y con dos hijas, pero al ver
como estas, es seguro que te dejaron, aunque ese no es tu nombre real ya que te apellidas
Ocampo— Hice una pausa y camine por el lugar sucio donde habitaba- Trajiste a Timitry
armamento moderno muy complicado de conseguir incluso para los contrabandistas más
experimentados como los nuestros- Me puse a tocar con el dedo la cocina llena de polvoIncluso pudo obtener Shitrim para herreros de por aquí, aunque todo ese mineral se lo vendió
a las hermanas Güitrago ¿Para que ellas querrán eso? No lo sé, supongo que para algún
invento.
Vi a Sam tragar saliva antes de responderme -Yo no he hecho nada de eso, mire mis recibos,
solo he vendido ropa y frutas en la ciudad.
—Pero no fue por eso que vine hasta aquí. Dime sobre el colmillo— Mi voz era dura, severa
y certera.
—No se de que me habla- Sus palabras salieron más con súplica que con otra intención.
Siempre es la misma línea "No se de que me habla" ¿Acaso este tipo de gente no sabe qué
más decir cuando los descubren? Les falta demasiada imaginación y talento artístico.
Le hice una señal a Yeicob para que lo revisara, pero él no encontró nada en sus bolsillos,
solo unos cuantos pascales de plata y sobres de nieve blanca.
—No hay nada Daumi—
Me irrite un poco ¿Cómo alguien como Sam no tendría el colmillo sabiendo que las personas
que cayeron en su carroza lo tenían? ¿O no sabría? ¿Sera tan buena gente que no les pidió
nada a cambio o se estará haciendo el tonto para no hablar? Volví hacerle una seña a mi
compañero para que le causara un poco de dolor.
Yeicob saca una pequeña daga la cual clava y retuerce lentamente en uno de los costados de
Sam.
—El colmillo lo tiene el gobernador— Dijo en medio del sufrimiento.
—¿El gobernador?—
Me emocione un poco, sería muy fácil recuperarlo si el que lo tenía era un noble, la autoridad
de Ornir llegaba también a ellos.
—¿Cómo llego a él?— Pregunte para saber toda la información posible.
—Su mayordomo me lo robó cuando estaba borracho en una de las fiestas de las hermanas
Güitrago.
Yeicob sacó la daga dentro de él.
—Una pregunta más ¿Quiénes eran esos tipos que recogiste en Rimbrin?
—No sé sus nombres, los drogue y me robe todo lo que llevaban encima, el colmillo estaba
con ellos.
Aunque sea un mal marido, un mal padre, un mal jefe, jamás delataría a uno de los suyos, es
la primera regla de los contrabandistas, yo te cubro, tu me cubres, o bueno eso creo, la verdad
es que no tengo ni idea de si será así, pero bueno, la historia necesita algo de buenas
intenciones ¿no creen?
Chasquee con mi boca, no obtenía completamente lo que quería, pero al menos ya estaba a un
paso de cumplir mi misión asignada.
Le di la espalda y camine segura hacia la salida, ante todo tenía que mostrar mi compostura y
belleza.
—Mátenlo, sabe demasiado.
—No esperen. Ahhhh- Yeicob le había enterrado su daga, la sacó y lo volvió hacer
repetidamente- Ahhhh, Ahhhh—Gritaba Sam de agonía con cada nueva apuñalada.
Al cabo de unos segundos sus lamentos cesaron y la habitación quedó en completo silencio.
—Todavía no tenemos el colmillo en nuestras manos— Les dije a mis dos compañeros— Si
no estoy mal hoy el gobernador va a dar un discurso sobre unos rebeldes que han aparecido al
norte de la provincia ¿no?
—Si mi señora, a las 8 de la noche comienza— Me contestó Samir, mi otro compañero que
llegaba junto a Yeicob al rango de amigo.
La bendita avenida principal de Timitry siempre andaba llena a borbotones, así que tuvimos
que llegar al discurso por el tejado. Mi intención era esperar a que el gobernador acabara el
discurso y pedirle el colmillo amablemente para no generar conflictos entre nosotros, pero
eso no sucedió, nada de eso fue lo que pasó...
Cuando llegamos, el discurso ya había empezado y la tarima donde el gobernador estaba ya
había comenzado a moverse. Nos quedamos observando en las alturas todo lo que sucedía,
hasta que lo vi... ahí estaba él quieto y con la mirada fija en un Guardia Real. Quise moverme
rápidamente hacia él para intentar interceptarlo, pero no pude, me agarró de imprevisto que
corriese a toda prisa hacia donde el Guardia.
¿Qué haces? No podrás matar al Guardia así no más, el sonido de tus pisadas en el tejado te
revelaran y será cuestión de tiempo a que te atrapen, pero ¿Qué....?
Las luces se apagaron de golpe y lo último que vi fue aquella figura Vinotinto desaparecer
mientras pasaba a un lado del Guardia real.
No lo mataste ¿Entonces.... qué harás? Claro el Gobernador.
—Chicos cubren al gobernador, rápido.
Con torpeza me obedecieron, ya que no se veía nada, pero fue muy tarde, en medio del caos
que había, alguien gritó "El Gobernador está muerto" Otra vez te me escapas de las manos,
Jodete, que rabia me das.
—Esto no puede ser— Replicó Yeicob anonadado— ¿Tu lo viste verdad Daumi? El tipo que
íbamos a matar en Rimbrin estaba en ese tejado esperando a que las luces se apagaran.
—Si lo vi— Conteste un poco triste e impotente.
Me quedé callada por unos segundos mientras intentaba procesar todo lo que estaba
ocurriendo.
—Samir, ve y busca en las posadas o en cualquier establecimiento a miembros de nuestro
Gremio, reúne los que puedas y busca en la Luz de Ahet lo que haya generado este apagón,
yo por otra parte iré junto con Yeicob a visitar a las hermanas Güitrago, puede que ellas
tengan un poco de información.
—Si mi señora—
No pude verlo partir, pero si escuchar sus pasos abandonar el lugar.
—Vamos Yeicob, tenemos que ser rápidos si queremos capturar ese tipo todavía en Timitry.
Avanzamos por las calles en ves de los techos, esto con el fin de evitar inconvenientes con los
soldados o Guardias Reales. Toda la ciudad permaneció en completa oscuridad por varios
minutos, hasta que gente con faroles comenzó a iluminar pequeños rincones de la avenida,
con el fin de iniciar nuevamente sus típicas fiestecillas nocturnas donde las mismas mujeres
se degradan a putas. Sin duda, que horrible es Timitry, odio cada vez que tengo que venir a
realizar misiones por esta ciudad.
Cerca del sector donde vivían la mayoría de comerciantes prósperos de esta provincia, me
percate de una cosa que iba a complicarme aun más mi misión; Los rebeldes que se habían
formado bien al norte de aquí, casi en los límites con la provincia de Ornir, estaban entrando
sigilosamente a Timitry.
No entiendo nada de lo que está pasando ¿Acaso esos sujetos de Rimbrin eran miembros de
la revolución? Puede que sea así y que incluso las hermanas Güitrago también hagan parte,
colaborando con el apagón, además también debería suponer que Sam me hubiera mentido y
que él haya sido quien los hubiera reunido para idear este plan.(Menee mi cabeza de lado a
lado para concentrarme) Estos tipos me tienen mal, debería dejar de imaginarme cosas y
centrarme en lo que se por el momento, aunque no sería una mala idea lo que estoy
planteando, lo que no cuadra es que los últimos reportes que hemos tenido acerca de la
revolución solo dictan que se estaban preparando para atrincherarse en Florinta y no de
expandirse ¿Será que nos habrán mentido nuestros informantes o simplemente fue
información falsa? No lo sé, tendré que tapar dudas con la información que saqué de las
hermanas. De una cosa estoy segura y es que estos tipos están relacionados con todo esto,
necesito saber quienes son y si pueden traer problemas en un futuro para eliminarlos de una
vez por todas.
Escritor
Y así llegamos nuevamente hasta aquí ¿Qué les pareció eh? ¿Me lucí verdad? Lo se, lo se,
soy muy bueno para esto.
Ark siguió al tipo con la mirada, él cual se adentro hacia la sala.
—Voy a ver qué es lo que está sucediendo— Dijo Ark suavemente casi como en un susurro
para luego bajar despacio por las escaleras.
—Oye Ark ¿Qué haces? Ven para acá, no vallas, tu sabes de lo que son capases, Ark— Decía
Yuan en un griterío de silencio— Estúpido— Yuan también baja las escaleras.
Los dos se escondieron detrás del marco ovalado que conectaba la sala con la entrada, allí
vieron la hermosa silueta de Daumi, caminando con un paso elegante, mostrando su cabello
con la trenza holandesa que iba de lado a lado. Junto a ella estaba Yeicob, imponente,
majestuoso, un poco más grande que Daumi, por lo que no era tan alto, sin embargo su
presencia te hacía respetarlo sin importar que, aunque claramente era por la túnica que lo
hacía ver bien malo.
—¿Por qué estabas en el segundo piso? Te dije que cuidaras a Rebeca hasta que volviera—
Susurro Ark enojado.
—Bueno es que también tuve que traer a su hermana, y Chloe se puso un tanto coqueeeeeta y
me quiso llevar a su habitacioooooón, pero como que se le olvido algo, bajo al primer piso
por ello, entonces me quedé esperándola, fue cuando me percate de que esos tipos habían
entrado y tu llegaste.
Ark suspira para luego ver lo que estaba a punto de acontecer.
La sala estaba mayormente oscura, siendo iluminada únicamente por una lámpara ubicada en
la mesita de estar.
—¿Chloe qué haces aquí? Creí que estabas con Yuan en el segundo piso— preguntó Rebeca
que estaba observando algunos libros en los estantes que había en la sala.
—Es que se me olvidaron las llaves de mi habitación en el bolso, vengo por ellas— Se dirige
a su bolso y comienza a buscar dentro de él— Ay todo esta oscuro y no encuentro nada—
Hablo malgeniada— no debiste dejar que dañaran todas la central, va ser un lío repararla.
Bien aquí las tengo, dile a Tania que no me interrumpa chao.
Cuando Chloe intentó salir de la sala hacia las escaleras, se topó de frente con Daumi.
—Muy buenas noches señoritas Güitrago— Dijo la bella integrante del gremio de Ornir
Chloe se puso blanca y palideció de inmediato, reconociendo casi al acto que aquella chica
junto a aquel hombre, eran miembros de la organización más temida en todo el Reino.
—Hermana...— Dice Chloe pidiendo socorro.
—¿Qué pasa? ¿necesitas algo más?—
Rebeca camina donde ella y también reconoce a quienes tiene por visitante.
—Es un gusto conocerlas— Daumi se inclina un poco mostrando respeto, sabiendo
claramente que aquella situación le pertenecía— No siempre se tiene el privilegio de conocer
mentes tan brillantes.
Rebeca se arma de valor, y sin bajar la guardia, ni mostrando debilidad la afronta —El gusto
es nuestro señorita.
—Saben, me parece raro que las inventoras de la electricidad, no hayan creado algo para que
cuando su invento falle o su casa no se vea perjudicada, no se, pudieron haber hecho algo
como un resguardo para estar siempre iluminadas— Daumi estaba caminando lentamente por
toda la sala, seguida de Yeicob que no se le despegaba. —Las veo un poco tensas ¿No les
gustaría sentarse?— Daumi procede a sentarse provocativamente en uno de los sofás,
seguidamente lo hacen Rebeca y Chloe que ya había vuelto al lado de su hermana.
Tres bellas mujeres estaban sentadas en una misma sala, dos frente a una, casi como ver a dos
ejércitos con sus líderes al frente preparados para la guerra mientras una opaca luz de una
lámpara iluminaba el lugar. Si el contexto fuera otro, y en el lugar resonara una canción un
tanto romántica, pensarías que estas tres chicas eran amigas y estaban reunidas para discutir
quién se quedaría con el chico que les gusta.
—¡Tania!— Gritó Rebeca en medio de la tensa situación.
La sirvienta llegó rápidamente como siempre, pero su rostro se veía diferente al habitual, se
notaba el miedo y la angustia de lo que sucedería. La bandeja que sujetaba contra su cuerpo
temblaba, gotas de sudor empezaban a recorrer su rostro.
—Tania, ve a la cocina y tráenos café con galletas— Después de dar sus órdenes voltea a ver
a Daumi- No creerás que no tengo modales para no ofrecerles algo a los invitados de mi casa
¿Qué clase de anfitriona sería si no lo hiciera?
—Si mi señora, enseguida.
El mensaje que quería dejar Rebeca era claro, tu podrás aparentemente tener la situación bajo
tus manos, pero sigues estando en mi casa y eso me da poder para enfrentarte. Sin rodeos le
dijo como toda una noble hecha y derecha, "Estas peleando en mis tierras"
Daumi capto el mensaje al instante y con una sonrisa cruzo las piernas para guiar la
conversación a su conveniencia.
-Supongo que ustedes ya sabrán del atentado al gobernador de la provincia Carlos Fahimi-
Daumi se veía sensual con sus piernas cruzadas, dejando ver sus impresionantes muslos que
la túnica de Ornir siempre le tapaba.
Rebeca y Chloe se sorprendieron un poco, pero luego ocultaron sus emociones de una forma
imperceptible.
—No, la verdad que no sabíamos— Contestó Rebeca.
Tania llega a interrumpirlas con una bandeja con tres tazas de café y galletas dulces.
—El café señoritas— Dice con total gracia como una sirvienta que entiende el ambiente en el
que se encuentra su ama.
Ella deja primeramente el café encima de la mesita al lado de las hermanas, para de último
dejarlo del lado de Daumi.
Rebeca que entendía la guerra en la que se encontraba, toma la taza elegantemente dejando
mostrar sus senos en el proceso. Con la taza entre sus manos, vuelve a su posición original,
luego cruza las piernas, pone su mano izquierda sobre sus pechos rozándolo con los dedos,
mientras que con la derecha tomaba café. Su hermana Yunit de igual forma cruza sus piernas,
pone su mano izquierda sobre sus muslos y con la otra juega con su cabello.
—Es una gran pena para el pueblo— Daumi toma la taza de café— La muerte de un
gobernador que ha ayudado y colaborado tanto a estas tierras antiguas, él era un alma tan
buena- Toma un sorbo de aquella bebida caliente- Como este café.
—No, el café está amargo, le falta profundidad y cuerpo que te deje un sabor pleno en la
garganta— Dijo Rebeca.
—Confesiones muy personales— Daumi le da una mirada pícara que hace ruborizar a
Rebeca.
—No hablaba de eso.
—¿Y tú qué opinas Chloe?
Chloe que al principio se encontraba tranquila siguiéndole el juego a su hermana, ahora se
tensa por la pregunta hacia ella.
—Que... que... que es horrible para todos.
—Tu lo has dicho, es horrible para todos ¿Crees que el que lo hizo merezca un castigo al
igual que sus cómplices?
—Pue...puede que si— Sus palabras se entrecortan por el miedo, su belleza empezaba a
perderse, su seguridad a desvanecerse y lo más importante, no podía contar con el apoyo de
su hermana.
—En eso estamos de acuerdo, pero...Hay algo que no me cuadra ¿Sabes que es?
Hay un silencio.
—Es que justamente cuando el atentado se realizó, la energía de toda la ciudad se apagó de
golpe, lo cual resulta muy extraño conociendo la autonomía y precisión con la que ustedes
dos diseñaron el sistema.
—Nosotras no tuvimos nada que ver en eso, tuvo que haber una falla en el proceso que
pronto arreglaremos— Contestó Chloe decidida y ofendida por las insinuaciones de Daumi.
—Más que falla, debió de haber intervención humana para que eso sucediera.
Daumi comenzó a jugar con el borde del vaso, pasando su dedo índice por todo el labio de la
taza.
—Las pocas veces que el Gremio de Ornir nos visita, siempre vienen con dos piedras en la
mano y esta no es la excepción— Contestó Rebeca autoritaria— No tenemos que ser
juzgadas en nuestra propia casa.
Daumi la ignora y continúa hablando con Chloe.
—Sabes Chloe, que pena me das, viviendo siempre bajo la sombra de tu hermana, sin la
menor idea de como afrontar al mundo sin ella, claro está que eres muy lista, pero ¿de qué te
sirve tu cabecita si no la sabes aprovechar?— Toma otro sorbo de café— Si no fuera por tu
hermana, vivirías en las calles como una prostituta, revolcándote con todos para sobrevivir.
—¡A mi hermana no le hables así!— Gritó Rebeca levantándose y señalando a Daumi
inconforme.
Yeicob que había estado al lado de Daumi, da un paso al frente mostrando autoridad y miedo.
Yuan que estaba observando todo, intenta hacer algo, pero es detenido por un gesto de Ark.
—Pero si eres tú quien las quiere proteger, vamos— Dice Yuan ansioso.
—Espérate, observemos que sucede.
Daumi todavía con su postura tranquila contesta— Calmate Rebeca, será mejor que te
sientes, no querrás causar una tragedia delante de tus sirvientas ¿o si?
Rebeca se sienta y recupera su semblante sensual.
Ya con todo en calma, Daumi retoma la conversación.
—Siempre me ha interesado cómo funciona la Luz de Ahet, esas luces tan extravagantes y
hermosas, son muy lindas de ver, y es una pena terrible que sus creadoras no quisieran
compartir sus descubrimientos con el reino- Remoja una galleta en el café— Pero saben que
más me interesa, el cómo fue formada la empresa.
Tras estas palabras, Rebeca se incomoda y se remueve un poco en su asiento.
Chloe entonces toma la palabra.
—Fue muy sencillo, nuestra comunidad del barrio nos ayudó, y cuando por fin la empresa se
podía auto mantener, nos fuimos del lugar, así de simple.
—¿Esa fue la historia que te contó tu hermana?— Pregunto Daumi burlonamente— Ella te
esconde muchas cosas mi amiga Chloe.
—Cállate— Dijo Rebeca como un suspiro vago que sale con temor.
—verás; Al principio claramente la comunidad las apoyaba, eran las mentes más brillantes
que habían nacido entre ellos, vieron en ustedes la forma de salir de toda esa miseria que los
rodeaba. Les dieron de todo, educación, comida y útiles necesarios de estudio, cosas que los
niños de muchas personas de ese lugar no tenían. Ustedes dieron la cara por todos ellos,
fueron las mejores del colegio, las mejores de la academia, y cuando se graduaron tuvieron la
idea, la gran idea que formó todo esto que nos rodea, o bueno nos rodeaba. Investigaron el
Banadit de tal forma que descubrieron en él propiedades únicas de conducción de una fuerza
que ustedes bautizaron electricidad, pero tenían un problema, y era que aunque el Banadit era
solo un material de decoración, todavía seguía siendo muy caro, haciendo que estuviera fuera
de su alcance, fue ahí donde nuevamente le pidieron ayuda a la comunidad y junto a ellos los
guiaron para construir las primeras bases de la Luz de Ahet, logrando iluminar así todo su
sector. Que lindo era ver los inicios de algo que se volvería gigantesco, miles de turistas
pasaban por las calles de su barrio que antes estaba marginado y en la ruina, pero que ahora
se había vuelto una joya de Timitry, para observar lo que ellos consideraban "Una maravilla
del arte" . La comunidad por fin veía los frutos de su esfuerzo reflejados en sus calles
iluminadas bellamente por las mentes de aquellas niñas. Lo habían logrado, nunca antes
habían tenido tanta prosperidad en sus vidas. Pero como toda historia del reino de Ahet-Mit
no tiene un final feliz, esta tampoco va a ser la excepción. Segada por las codicia, una de
aquellas dulces niñas quiso ir más allá e iluminar toda la ciudad, forzando así a su comunidad
a matarse trabajando, vendiendo todo lo que tenían para construir las instalaciones necesarias
para la ciudad y la fuente de energía poderosa que iluminaria a 200 mil almas, siguiendo
estrictamente los planos que les daban las niñas.
—Por favor para— Rebeca estaba sujetando con fuerza su propio vestido, casi desgarrándolo.
—Y cuando todo estuvo construido y la comunidad se encontraba en la miseria total, las
niñas que en ese entonces ya eran mujeres, les dieron la espalda por completo, se olvidaron
de ellos y nunca más regresaron, ni ayudaron. Jajaja, les dieron la mano y al final se las
mordieron, típica mujer Timitriana. Dime ¿Cómo se llama hacer eso Chloe?— Preguntó
Lentamente dejando caer el peso de la pregunta en la habitación.
—Eso no fue lo que pasó realmente— Contestó Chloe ferozmente— la comunidad
simplemente fue presa de una gran inseguridad que los terminó destruyendo, nada más,
¿Verdad Rebeca?
Rebeca empezó a soltar algunas lágrimas.
—¿Le vas a contar la verdad?— preguntó Daumi.
Hubo un silencio que confirmó los hechos.
—Eres una maldita, como pudiste darles la espalda después de todo lo que hicieron por
nosotros. Me dijiste que el trabajo excesivo había hecho que los más jóvenes se rebelaran y
no quisieran colaborar, que aquella problemática amenazaría la existencia de lo que habíamos
hecho y que por ende nos teníamos que ir- Las manos de Chloe comenzaron a temblar—
Dime ¿Qué hiciste con el dinero que supuestamente le enviabas para que se restauraran?
—Nunca les envié nada— Su tono era triste, casi arrepintiéndose de lo que decía.
Rebeca estaba escondiendo su rostro para no verla de frente.
—Malnacida, los dejaste en la ruina para construir tu imperio de luz ¿Cómo pude seguirte el
juego? Nuestra madre incluso murió trabajando para que nosotras tuviéramos algo, y tu vas y
dejas a todos en la inmunda, pero no solo te falto con eso, sino que me vuelves a mi una
vagabunda para los nobles, eres peor que la escoria- Chloe comienza a llorar.
—Lo hice por...
—Cállate, tú ya no eres mi hermana. Y pensar que un ser como tú sería capaz de enamorarse
de un tipo como Ark, solo me confirma que las palabras que te dijo donde Sam eran
completamente ciertas, nadie sería capaz de enamorarse de alguien como tu, perra— Chloe
gritaba enojada y triste.
A Daumi se le dibujaba una sonrisa en el rostro mientras observaba la pelea de las hermanas,
pero se alegró aún más cuando el nombre de un tipo que no conocía, salió a la luz, era él, el
tipo que tanto buscaba.
—¿Entonces se llama Ark? ¿El tipo que mató al gobernador?
Chloe entonces mira a Daumi con una mirada cortante y amenazadora.
—Se llama Ark y su amigo es Yuan.
Tras escuchar su nombre, Yuan intenta salir para acabar con todos los de Ornir, pero
nuevamente es detenido por Ark.
—¿Pero qué? Ya saben nuestros nombres, debemos matarlos o si no nos encontraran donde
vayamos.
—Tarde o temprano los tenían que descubrir, ahora cálmate.
Yuan obedece un tanto furioso.
—Pero sigo sin entender, ¿Cómo fueron dos muchachos capaces de asesinar al gobernador
con su ayuda?
—Fueron a la central donde Yuan secuestro a Rebeca para que la llevara a la instalación de
distribución, allí él destruyó todo y dejó a Timitry sin luz, me imagino que Ark planeo todo
esto y aprovecho la oscuridad para matar a Cesar.
Daumi pone su mano en su mentón para analizar la situación.
—Ustedes ya están metidas en todo esto y quedarán como cómplices si las llegan atrapar el
ejército, así que por qué no mejor nos colaboran en decirnos toda la información que sepan de
esos dos tipos- Dijo Yeicob que en todo momento se había mantenido en silencio.
Esta vez fue Rebeca quien tomó la palabra.
—Verán, nosotras le pedimos a Sam que nos trajera Shitrim de Rimbrin para crear unos
reguladores eléctricos que permitían el mejoramiento de la distribución eléctrica al no dañara
tanto el banadit evitando así pérdidas. Cuando él trajo el mineral, vino acompañado de estos
dos tipos que eran sus trabajadores.
"Entonces si era verdad lo que suponía, Sam tenía como trabajadores a Yuan y Ark" Pensó
Daumi.
—El intercambio se realizó en nuestra mansión donde reclamamos el mineral, ahí tuvimos
unos problemas con un colmillo que tenía Sam, pidiéndonos que le pagáramos a sus
trabajadores y no a él directamente debido a lo sucedido.
"El colmillo lo poseía entonces Sam y ese problema que tuvieron debió haber sido el
momento en que lo perdió, pero dijo que le pagaran a sus trabajadores y no a él. Mmm.
Probablemente quería comprarles el colmillo pero al perderlo tuvo que pagarlo de todas
formas "
—Nosotras entonces nos llevamos a Ark, Yuan y Sam para nuestra casa principal, donde
durmieron dos noches, pero sin nosotras en sus cuartos— Rebeca dice esto último con
resentimiento— La cuestión es que el gobernador nos invitó a una de sus fiestas a las afueras
de la ciudad, en donde nuevamente, tuvimos un problema con Sam, que hecho a perder las
negociaciones que había logrado con los nobles de Florinta. Ark en dicha reunión se percató
de que el gobernador tenía el colmillo y dispuso de un plan para quitárselo, supondré que ese
plan consistía en matarlo en pleno discurso.
—¿Por qué no le cuentas toda la verdad hermanita?—
—No vale la pena Chloe.
—El gobernador te estaba obligando a que te casaras con él, pero tú no querías porque te
habías enamorado de Ark, lo cual resulta muy cómico, la chica que obligaba a su hermana a
tener relaciones con nobles para ver si alguno de ellos quería casarse con ella, ahora no quería
tomar para sí al premio gordo de la nobleza porque se enamoró de un sucio cazador que
conoció hace unos días.
—Cállate Chloe no ves que intentó sacarnos de este apuro.
—Fue por eso que colaboraste con ellos, sigues con la ilusión de estar con Ark, luego de que
él te dijo que no podía amarte.
—No importa si no me ama, yo solo quiero estar con él.
Yuan comprendió en aquel instante que efectivamente Rebeca estaba enamorada
profundamente de su amigo, así que no entendía por qué este no era capaz de ayudar a
alguien que lo amaba, si supuestamente se había vuelto un tipo bueno que deseaba liberar al
reino de toda su maldad. "Vamos Ark, ayúdalas" Pensaba con ansias.
—Eres muy ingenua. Quien diría que la mujer más linda de Timitry, se terminaría
enamorando de un sucio pordiosero, siervo de un contrabandista— Dijo Daumi intentando
echar más sal a la herida
Rebeca la ve desafiante y de la misma forma le responde —Pues veo que usted está muy
interesada en Ark como para venir hasta mi casa solo para hablar de él.
Había dado en el clavo, no había cosa que Daumi más odiara en ese momento, que saber que
el tipo que tantos problemas le estaba causando, fuera un don nadie aparecido de la nada. Ella
no se sentía poderosa ni grande, solo se sentía superada por dos sombras que iban más allá de
sus alcances actuales, causándole una sensación de debilidad que Rebeca alcanzó a percibir.
—Un tipo que burló a tus hombres y a los Guardias Reales, saliéndose con la suya sin nada
que tú pudieras hacer.
Daumi se había irritado, se estaban burlando de las capacidades que poseía, las mismas
capacidades que la habían hecho entrar al Gremio de Ornir; ser la rastreadora perfecta, que
obtiene todo lo que ponga en su mira.
—Veo que Ark y Yuan les dejaron un dulce sabor en sus paladares, pero ustedes mismas
saben que ellos solo están causando problemas a la corona— Daumi se levanta del sofá- Por
eso es mi deber solucionar todos los alborotos que causen.
Daumi las ve de frente dibujando en su rostro una sonrisa maligna que causó terror a las
hermanas.
—Espera— Dijo Rebeca con miedo- ¿Qué vas hacer con nosotras?
Hilos de luz salieron del techo, envolviendo el cuello de las hermanas para ser colgadas.
—Trae a las sirvientas, que ninguna escape Yeicob.
—Sí, mi señora.
—No por fa...— Suplico Rebeca
Las hermanas fueron levantadas hacia el techo, sus cuerpos comenzaban a retorcerse
buscando vanamente un lugar donde apoyarse para no morir ahorcadas.
—Ya es momento de que las ayudemos— Dijo Yuan desenvainando su mazo.
—No, ya el plan está completado y no debemos de meternos en problemas que no nos
incumben- Replico Ark.
—¿Pero qué dices? Rebeca necesita de tu ayuda.
—Ella no necesita a nadie, vámonos.
Ark deja de esconderse y por breves instantes observa la escena a la luz de la lámpara,
mostrando toda su figura a Rebeca y Chloe que estaban de frente a la puerta. Daumi estaba de
espaldas, así que no podía ver nada de lo que sucedía detrás de ella. Chloe intenta delatar a
Ark, pero el lazo apretando su cuello le impide hablar, Rebeca en cambio lo ve con tristeza y
desespero. Ark tenía la capucha puesta, por ende no se le veía el rostro, también tenía sus
manos en los bolsillos de su túnica, haciendo que su sola presencia fuera como la de una
sombra que se desvanece en la oscuridad.
Rebeca tras verlo desaparecer entre las tinieblas, solo puede decir una cosa —Mi amado—
Antes de morir por asfixia.
Al cabo de un rato Yeicob trajo a las siete sirvientas que trabajaban para Rebeca y Chloe en
su casa que, al ver a sus señoras muertas, empiezan a llorar y a clamar por sus vidas.
—tranquilas señoritas— Dice Daumi para tranquilizarse- No les vamos hacer nada, nos hace
falta mano de obra en el Gremio- Voltea a mirar a su subordinado —Esperaremos aquí hasta
que los demás miembros del Gremio lleguen, luego llevaremos a estas sirvientas a la sede
aquí en Timitry y allí nos reuniremos con nuestro grupo para investigar a estos dos sujetos
que probablemente ya estén huyendo de la ciudad.
Yeicob asienta sin rodeos. Al cabo de un rato él ve los cuerpos de las hermanas Güitrago
menearse de lado a lado.
—¿Era necesario matarlas? Nos hubieran servido mejor estando vivas.
—Ellas tenían información muy valiosa sobre lo que necesitábamos y si la Guardia Real se
llegara a enterar y atraparan primero a esos tipos, el Gremio de Ornir quedaría como una
asociación incompetente incapaz de hacer jugadas bajo la mesa. Además estos sujetos van
siempre un paso adelante, no me gustaría dejar clavos que luego pueda pisar.
Daumi se apoya exhausta en una pared en la que suspira -Que cansado estuvo este día-
—Ja, y eso que todavía debemos solucionar el problema de los rebeldes.
—Que se encarguen de ellos el ejército, nosotros debemos de concentrarnos en lo que
verdaderamente importa y es que nadie tenga esos colmillos en sus manos.


Muchachosmuy buenos días, soy yo Takuji, pido disculpas pero se me olvido subir un epilogo entre el capitulo 9 y el 10 por lo que algunas cosas no pueden tener sentido de hecho lo voy a publiccar ahora mismo para que puedan comprender un poco mejor la historia y las acciones de Cesar.

Thoughts

  • CapituloTrasCapitulo

    Che, que Daumi cuente para atrás cómo llegó hasta acá me agarró mal parada, y encima el narrador se mete a preguntar si se lució. Venía leyendo rápido y tuve que frenar justo ahí.

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  • tintaDeMartes

    En mi grupo esto se parte en dos. La mitad va a decir que Chloe tenía todo el derecho de gritarle eso a su hermana, y la otra mitad la va a acusar de haber soltado el nombre de Ark por despecho, sabiendo lo que iba a pasar. Yo la acompaño hasta lo del dinero que nunca llegó al barrio, de ahí en adelante ya la pierdo.

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  • rgaray4116

    Dos hermanos que conozco de años se dejaron de hablar por una herencia y siguieron viviendo pared de por medio, sin cruzarse nunca más. Lo de Chloe y Rebeca me sonó a eso, solo que a ellas no les dieron veinte años de silencio, les dieron una noche. Lo que no me cierra es Ark quieto en el marco de la puerta, mirando. ¿Ya tenías decidido desde el principio que él se iba a ir sin hacer nada?

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  • rellenoPuro

    Me lo llevé en 22 minutos, en el hueco de la comida. La escena del café dura medio minuto y ahí Rebeca le gana a Daumi sin levantar la voz.

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  • pasaporteVencido

    Las siete sirvientas terminan de mano de obra del Gremio y nadie firma nada. Me juego a que Daumi ya lo tenía resuelto antes de tocar la puerta.

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