Ayer te defendí.
No lo necesitas, tu estándard habla por ti,
pero mi amor no se calla si te vituperan.
Amor mi corazón se para sobre tu olvido,
como una mariposa sobre el vidrio,
no encuentro el prisma de los recuerdos,
que albergan nuestro destello en gotas.
El alma mía lo sufre, la tuya, me escupe,
en una libertad que para ti es piedad,
mas es dejarme como paloma sin vuelo.
Te sufro mi vida, y te defiendo ante todos,
aunque me lances a tu árido desierto.
Te amo y te defendí ante su cobardía,
quiso enturbiar tu nombre; no me importa
no ser caballero, si se trata de defenderte,
que se jodan, no me amas, lo sé, me borraste,
pero mi amor por ti es estandarte, sigue siendo:
lamento, canción, y mariposas que no cruzarán
el mar muriendo con las alas salitradas.