Colapsan los sueños, los anhelos, el futuro que pronunciamos, No se si cualquiera puede imaginar esto, pero colapsar es llenarse de tal manera que te soprepasa. Es una sensación que inmoviliza. Asesinar y luego ver el milagro, es algo que solo se narra bo
Colapsan los sueños, los anhelos, el futuro que pronunciamos,
No se si cualquiera puede imaginar esto, pero colapsar es llenarse de tal manera que te soprepasa. Es una sensación que inmoviliza. Asesinar y luego ver el milagro, es algo que solo se narra bonito con poesía. Es mas cruento vivirlo, pero ser testigo de un milagro hace que todo parezca sublime y se puede olvidar facilmente lo que parecía claudicado.
Contenido de la publicación
Amor marchito
Cuando algo envejece antes de tiempo, muere antes de tiempo.
Detener en el limbo nuestros pasos en algún imaginado éter, donde tú, yo, y este amor nuestro sea... ¡Perfecto!
No cabe.
Somos la savia del ayer tratando de sobrevivir en el desierto de hoy, gotas verdes, asoleadas bajo el grito del sol.
El desierto son nuestras disputas, donde lo sagrado perdió significado, el amor quiso continuar a pesar de que lo sagrado se había ido, y el dolor aguardaba a cada paso tuyo y mío.
El sol gradualmente consumió la sangre verde de nuestro prematuro matrimonio, ¿Qué decirte? nuestro noviazgo bendecido, que aún bendigo en el bautismo del Jordán junto al Nazareno.
Ahora nos marchitamos en los senos de un infierno con una lengua corva y delgada. Tú no te llevas nada mío ni yo me llevo nada tuyo. Es el pacto de una entrega que claudica.
Quizás ahora sepas decirlo con belleza, y ahora que la belleza habla desde la boca de Dios: cuando encuentres otro amor no lo marchites al lado del nuestro, a la par de esta flor que quedará por siempre con su calavera entre nosotros.
Colapsan los sueños, los anhelos, el futuro que pronunciamos, y este amor marchito, se acostará por siempre al lado de quienes han amado con un amor asesinado.
Pero luego viene el milagro, porque el amor que se marchita, no renace, sino que se rehace. ¡Fue inmortal! Y ninguna mano opaca puede quemarlo cuando hay reconciliación entre tú y yo.
Me parece un poema triste, pero también esperanzador. Lo que más me llamó la atención es que tu no dices que el amor vuelva a ser como antes, sino que “se rehace”. Para mí, eso significa que una relación puede cambiar después del dolor y los conflictos, y que una reconciliación no consiste en borrar lo ocurrido, sino en construir algo nuevo a partir de ello.
Colapsan los sueños, los anhelos, el futuro que pronunciamos,
No se si cualquiera puede imaginar esto, pero colapsar es llenarse de tal manera que te soprepasa. Es una sensación que inmoviliza. Asesinar y luego ver el milagro, es algo que solo se narra bonito con poesía. Es mas cruento vivirlo, pero ser testigo de un milagro hace que todo parezca sublime y se puede olvidar facilmente lo que parecía claudicado.
Querida Luna. Eh vuelto a violar mi juramento, escribo estas líneas con los dedos entumecidos por la brisa espectral y la tinta corrida por un temblor que no es de este mundo. Prometí que me…
Si me preguntas por qué te beso tanto, es porque cada vez que lo hago, me lleno de paz y me siento el ser más fuerte y valiente que puede existir. Si me preguntas por qué te miro tanto, es porque en…
Hoy es veintiuno de septiembre, y en el sur la tierra despierta lentamente, como si después de meses de silencio alguien hubiera pronunciado su nombre en el oído dormido de las flores. Ha llegado la…