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Cuando vuelvas a alumbrar mi primavera........

Escritor_Solitario
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Hoy es veintiuno de septiembre, y en el sur la tierra despierta lentamente, como si después de meses de silencio alguien hubiera pronunciado su nombre en el oído dormido de las flores. Ha llegado la…

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Hoy es veintiuno de septiembre, y en el sur la tierra despierta lentamente, como si después de meses de silencio alguien hubiera pronunciado su nombre en el oído dormido de las flores.

Ha llegado la primavera. Y, sin embargo, yo sigo pensando en la noche. Porque dicen que existen amores que no pertenecen enteramente a este mundo; amores condenados a conocer la ausencia, a perderse en la oscuridad para después regresar convertidos en luz.

Los antiguos griegos conocieron uno. Persefone, hija de la tierra y de la primavera, fue llevada al reino donde jamás entra el sol. Y su madre, Deméter, lloró tanto su ausencia que la tierra dejó de florecer.

Pero incluso la muerte, por cruel que sea, tuvo que aprender que hay amores que no pueden permanecer enterrados para siempre. Y así, durante una parte del año, Persefone podía volver junto a su madre; y cuando regresaba, la tierra recordaba cómo florecer.

Quizá por eso hoy miro las flores amarillas y pienso en ti. En su color hay algo de amanecer, algo de promesa, algo que se parece demasiado a la esperanza.

Dicen que las flores amarillas hablan de alegría, de amistad, de nuevos comienzos, de ese deseo sencillo de decirle a alguien: “Quiero que la vida vuelva a florecer contigo.”

Y yo quisiera regalarte todas. No porque el mundo necesite más primavera, sino porque tú eres la primavera que mi mundo espera.

Tú eres mi Luna. Y qué extraño nombre para la mujer que amo, porque la Luna conoce la oscuridad mejor que nadie. Ella no necesita destruir la noche para hacerla hermosa; simplemente aparece y la noche deja de sentirse sola.

Así eres tú. Cuando todo dentro de mí se vuelve invierno, cuando las horas pesan y la tristeza se sienta a mi lado como una vieja compañera, pienso en ti y algo, muy lentamente, comienza a florecer.

Por eso, si alguna vez la vida te obliga a descender a tus propios infiernos, si alguna noche te sientes lejos de mí, recuerda a Persefone: hasta del reino de los muertos se puede regresar.

Y yo esperaré tu regreso como Deméter esperaba el suyo, con los brazos llenos de flores y el corazón lleno de primavera. Porque si el destino me preguntara qué quiero cuando todo termine, no pediría eternidad, ni riquezas, ni siquiera un cielo sin sombras.

Pediría solamente esto: que después de cada invierno tú vuelvas a mí. Que cada primavera el mundo vuelva a llenarse de flores amarillas y yo pueda mirarte y decirte: “Aquí estás, Luna mía.”

Y mientras tú estés aquí, no me importará cuántas veces llegue la noche. Porque he aprendido algo de la oscuridad: hasta la noche más interminable parece soportable cuando sé que en algún lugar está brillando mi Luna.

Thoughts

  • LauraLetras

    Qué bonito leer a Perséfone contada desde el lado de quien espera. Casi siempre se cuenta desde el rapto, y aquí el mito se vuelve de Deméter, de la persona que se queda arriba con las flores listas. La luna que no destruye la noche para volverla hermosa me dejó quieta un rato, porque es una forma de querer sin exigirle al otro que deje de estar triste. Louise Glück tiene un libro entero, Averno, que vuelve y vuelve a Perséfone y a su madre. Me alegró mucho encontrarla aquí.

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  • rgaray4116

    Hay un señor de mi recorrido que planta retamas contra el alambrado, y cuando florecen amarillas deja la portera abierta todo septiembre. Nunca le pregunté por qué. La señora se había ido a vivir con una hija a Montevideo y volvía para la primavera, y ta, uno ata cabos. Leyéndote pensé en él, esperando con las flores ya puestas.

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  • capitulopiloto

    ¿Ella ya lo ha leído o esto va hoy junto con las flores?

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  • NicolasBravo

    Bro, mandarle esto un 21 de septiembre es jugar en modo difícil. Nadie más en su vida puede competir con un ramo normal después de esto jaja

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  • relatoBreve

    Lo leí con el café ya frío y ahora ando buscando alguna flor amarilla en la esquina, che

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  • quintopiso

    Vergación, qué bonito.

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  • Ovid

    Publicarlo justo el 21 de septiembre, con medio continente regalando flores amarillas, me hizo pensar en lo bien que encaja Perséfone con esa fecha: el día en que ella vuelve y la tierra se acuerda de florecer. Apuesto a que Luna guarda esto mucho más tiempo que cualquier ramo. Gracias por compartirlo aquí!

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  • RominaB84

    Hoy las venden en cada semáforo, flores amarillas por todos lados. Ahora les encuentro un poquito más de sentido 🌼

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