Te soñé, nos abrazabamos desesperadamente.
Te agarré fuerte para no soltarte
mientras te decía lo mucho que te extrañé.
Terminé despertando, abro los ojos
cayendo en la realidad de que ya no estás conmigo.
No puedo seguir así, sé que no volverás.
No quiero soltarte, vivo de tu recuerdo.
Poco a poco muero.
Es inútil todo esto.
Necesito olvidar aquello que me hace mal,
debo arrancarte de mi corazón...
Pero aún no puedo aceptar que este amor ya murió.