podría ser el viento suave que roza contra tu mejilla o el sol cálido que abraza tu rostro, pero soy desorden, mi amor. Soy el caos frenético sin fin que intenta controlarse entre la perdición de su mente.
Intento fallido de apagar su razón y seguir a su corazón, pero hablo mucho y digo poco, pienso demasiado y hago menos. ¿Qué harás conmigo, corazón?
Universitario, actor, indescifrable. Aveces frances, aveces asiático, avece muy gringo. Cambiante como la luna pero burdo como la carne: solo Kogi. Panda en público o Nicolás en los recuerdos perdidos.
Un lobo confundido, una colegiala deshecha, un huérfano con adicciones, un universatario enamorado, un extranjero perdido. ¿Como te digo quien soy si no yo sé donde estoy? Perdámonos juntos en el laberinto de la vida, déjame conocer tus pecados y tus ganas de seguir, sigue a ciegas y confía en mi.
¿Darías el salto confiando en las palabras de alguien que no confía en su mente? Empuja para salir del cotidiano, del sentido y de la conciencia. Explora el desconcierto, la energía y las estrellas. Pero al final, mi amor, no sé si estoy dormido o despierto.