Estoy muy convencida de que nací queriendo algo sencillo:
formar una familia, construir un hogar y tener ojos para una sola persona durante toda mi vida.
No porque crea que el amor tenga que ser perfecto.
Sino porque siempre me gustó imaginar un amor que se construye con los años, que atraviesa etapas, que aprende a quedarse incluso cuando la emoción de los primeros meses cambia.
A veces miro a mi alrededor y siento que mi forma de entender el amor parece ir a contracorriente.
Me cuesta entender esa manera de relacionarse donde todo parece reemplazable, donde conocer a alguien nuevo parece más fácil que intentar comprender al que ya tienes al lado.
Pero quizá no nací en la época equivocada.
Quizá simplemente tengo una forma distinta de entender lo que quiero.
Y no necesito que todos quieran lo mismo que yo.
Solo espero algún día encontrar a alguien que también entienda el amor como un lugar donde dos personas pueden elegirse una y otra vez, no porque no existan otras opciones, sino porque ambos decidieron construir algo que vale la pena cuidar.
Porque todavía creo que existen historias que no necesitan terminar para demostrar que fueron intensas.
Algunas simplemente aprenden a durar. 💜