Saltar al contenido
Cargando…

Ya no es él, es el recuerdo de quien fue

yenimiranda12

Contenido de la publicación

Durante mucho tiempo pensé que lo extrañaba a él.

Extrañaba sus palabras, sus mensajes, la forma en la que me hacía sentir, las conversaciones que podíamos tener durante horas y esos pequeños detalles que, en su momento, parecían insignificantes, pero que después terminaron siendo los recuerdos que más me costaba soltar.

Y quizá por eso me costaba tanto aceptar que ya no estaba.

Porque cada vez que conocía a alguien nuevo, inconscientemente buscaba algo de él. Una forma de hablar parecida, una manera de mirarme que me hiciera sentir lo mismo, algún detalle que me devolviera por un instante aquella sensación que alguna vez tuve.

Pero nunca encontraba lo que buscaba.

Y durante mucho tiempo pensé que era porque nadie podía compararse con él.

Hasta que entendí algo que me dolió muchísimo aceptar:

ninguno es él, pero él tampoco es el mismo.

La persona que extraño ya no existe.

Existe él, sí. Sigue siendo la misma persona físicamente, tiene su misma voz, su misma sonrisa y probablemente muchas de las mismas costumbres. Pero aquel chico que yo conocí, aquel que me hacía sentir importante, aquel con quien compartí tantas cosas y en quien llegué a confiar tanto, pertenece a una etapa de mi vida que ya terminó.

Y quizá lo más difícil no fue perderlo.

Fue darme cuenta de que incluso si volviera a encontrarme con él, probablemente ya no encontraría a la persona que tanto extraño.

Porque las personas cambian.

Yo cambié.

Él cambió.

Y también cambió la manera en la que nos mirábamos, nos hablábamos y nos hacíamos sentir.

A veces queremos volver al pasado pensando que, si tuviéramos otra oportunidad, todo podría ser como antes. Pero olvidamos que no podemos regresar siendo las mismas personas que éramos entonces.

Yo ya no soy aquella versión de mí que esperaba sus mensajes con la misma ilusión. Y él ya no es aquella persona a la que yo podía acudir sintiendo que todavía había un lugar para mí.

Entonces entendí que quizá no estaba buscando encontrarlo a él.

Estaba buscando encontrar nuevamente aquella versión de nosotros que ya no existe.

Y ahí fue cuando comprendí otra parte todavía más dolorosa:

el que existe hoy ya no me extraña.

Y no importa cuánto me duela.

No puedo obligarlo a sentir nostalgia por lo que vivimos. No puedo hacer que recuerde las cosas de la misma manera que yo. No puedo pedirle que vuelva a sentir lo que alguna vez sintió.

Porque mientras yo seguía recordando cada detalle, quizá él ya había aprendido a vivir sin ellos.

Y aceptar eso fue difícil.

Porque una parte de mí quería creer que, en algún lugar, él también me extrañaba. Que alguna noche también pensaba en mí. Que quizá alguna canción, algún lugar o alguna fecha le hacía recordar lo que fuimos.

Pero también tuve que aprender que mi nostalgia no es una prueba de la suya.

Que yo lo recuerde no significa que él tenga que hacerlo.

Que yo todavía sienta algo no significa que él deba sentirlo también.

Y aunque al principio esa verdad me rompía un poco por dentro, con el tiempo empezó a liberarme.

Porque dejé de buscarlo en otras personas.

Dejé de comparar cada nueva historia con aquella.

Dejé de preguntarme por qué nadie conseguía hacerme sentir exactamente lo mismo.

Y entendí que nadie tenía que hacerlo.

No necesito encontrar a alguien que sea como él.

Necesito encontrar personas que me permitan vivir cosas nuevas, sin intentar convertirlas en una continuación de algo que ya terminó.

Porque hay recuerdos que son tan bonitos que uno quisiera volver a vivirlos, pero eso no significa que debamos quedarnos esperando que regresen.

A veces extrañamos tanto a alguien que olvidamos preguntarnos si realmente extrañamos a la persona que es hoy.

Y quizá la respuesta sea no.

Quizá extraño cómo me miraba.

Cómo me hablaba.

Cómo me hacía sentir.

Quizá extraño quién era yo cuando estaba con él.

Quizá extraño una historia que ya no existe.

Pero no necesariamente extraño a la persona que existe hoy.

Y aceptar eso no significa que todo lo vivido haya sido mentira.

Al contrario.

Significa reconocer que fue real, que fue importante y que tuvo su momento.

Solo que algunas personas llegan para formar parte de una etapa de nuestra vida, no para quedarse en todas las que vienen después.

Por eso, si algún día vuelvo a pensar en él, quiero hacerlo sin intentar encontrar al chico que ya no existe.

Quiero recordar lo que fue, agradecer lo que me enseñó y seguir adelante.

Porque quizá esa es la parte más difícil de crecer:

entender que a veces no estamos intentando olvidar a alguien...

estamos intentando aceptar que la persona que tanto extrañamos solo existe en nuestros recuerdos, mientras que la persona que existe hoy ya aprendió a vivir sin extrañarnos.

Thoughts

  • Amortes22

    Ese último párrafo me mato!!! Así estuve recordando a alguien que no se acordaba de mi, triste, pero ya aprendí y recapacite!!!! Gracias @seavienbyyeni

    Permalink

Publicaciones relacionadas

  • Te imaginé en toda mi vida

    Duele aceptar que la persona con la que imaginé toda mi vida hoy es solamente un recuerdo.

  • No es la canción, es la persona

    A veces no es la canción, sino quién se te viene a la mente cuando la escuchas.

  • Ayuda

    Querida comunidad de Seavien: Estoy pasando por un bloqueo de escritor. Siento que mis emociones están tan desbordadas que no encuentro las palabras exactas para expresar lo que hay en mi mente. Si…

  • Determinación en lo terminado o ¿creer que ha terminado por determinación?

    Acostumbrados a la presencia en la inquietud de su ausencia, aquello que deja de ser porque así lo hemos querido, sin embargo en lo oculto eso se deleita, eso que por más que hemos anhelado ha…

  • Hoy siento que el universo me pide cosas que aún no sé, me…

    Hoy siento que el universo me pide cosas que aún no sé, me pide que medite, que me relaje, que eleve mis energías... A qué se deberá?

  • Lunes

    Como todo Lunes, estudio inglés, y lenguaje de señas. Marcho en escolta como pancarta, y salgo adelante cada día. No me conecto Domingo, ni Sábado

  • Preso

    28-08-2026 Foto tomada sin permiso, rompiendo la norma de NO redes sociales

  • Notas viejas

    [28/7, 3:03 a. m.] Miguel Maglio: Yo creo en que te das vuelta y en tu espalda hay musgo

Pública 1 conversación 2 pensamientos 8 votos positivos 0 votos negativos 0 series

Durante mucho tiempo pensé que lo extrañaba a él.

En grupos