Cargando…

Me gustas hasta en lo más simple

seavienbyyeni
Pública 0 conversaciones 0 pensamientos 2 votos positivos 0 votos negativos 0 series

¿Alguna vez has mirado a alguien mientras hace algo tan simple como reír, hablar o comer, y simplemente sonríes porque te das cuenta de lo mucho que te gusta?

In groups

Contenido de la publicación

¿Alguna vez has mirado a alguien mientras hace algo tan simple como reír, hablar o comer, y simplemente sonríes porque te das cuenta de lo mucho que te gusta?

No está haciendo nada extraordinario.

No está intentando impresionarte.

Simplemente está siendo ella misma.

Y tú estás ahí, observándola en silencio, pensando en lo bonito que es poder compartir esos pequeños momentos con alguien que, sin darse cuenta, consigue hacerte sonreír.

Quizá esa sea una de las formas más bonitas de querer a alguien.

Cuando empiezas a disfrutar de su presencia incluso en los momentos más sencillos.

Cuando no necesitas una cita perfecta, un lugar especial ni una ocasión importante.

Te basta verla reír.

Escucharla hablar de cualquier cosa.

Observar sus gestos mientras cuenta una historia.

Incluso verla hacer algo tan cotidiano como comer y pensar: “qué bonito es tenerte aquí”.

Porque cuando realmente te gusta alguien, empiezas a encontrar belleza en cosas que para los demás pasarían completamente desapercibidas.

Y lo más bonito es que muchas veces esa persona ni siquiera sabe que la estás mirando así.

No sabe que en ese instante estás sonriendo por ella.

No sabe que mientras habla, tú estás pensando en lo mucho que te gusta escucharla.

No sabe que esos pequeños momentos, precisamente porque no fueron planeados, pueden terminar convirtiéndose en algunos de tus recuerdos favoritos.

Quizá el amor no siempre empieza con grandes declaraciones.

A veces empieza con una mirada.

Con una sonrisa que aparece sin darte cuenta.

Con ese pensamiento sencillo pero enorme:

“No está haciendo nada especial… y aun así, no puedo dejar de pensar en lo mucho que me gusta.” 🤍