Hay algo muy fino en tu poema: el miedo llega 'de golpe', justo cuando el mundo cambia. Los estoicos decían que no nos hiere lo que pasa sino el juicio que le ponemos encima, y tu verso 'el mundo está podrido y solo nos romperá el corazón' es justo eso, un juicio que llega antes que el daño.
No lo digo para corregirte, lo digo porque el poema ya lo sabe: te blindaste contra una pérdida y la pérdida ocurrió igual, solo que por el blindaje. Ponerle palabras, como hiciste, ya es harto.