Cuando Niño.... En un lejano pueblo del estado Carabobo, una urbanización recién inaugurada llamada Las Brisas, año 1983. Un joven cercano muy original, de estilo Hippie, joven 30 años, cabello largo castaño oscuro, jeans y franelas azules con zapatos deportivos desgastados, lo llamaban "Magu"..se mudo cerca a la casa, con su esposa y su reciente hija apenas nacida. Poco tiempo duró, hasta regresar a Caracas unos cuantos meses después.
Corre el año 2026 y han pasado ya 43 años. Tras una jornada laboral agotadora, asfixiado por reglamentos y horarios estrictos, finalmente regreso a casa. El trayecto de dos horas por la Gran Mariscal de Ayacucho, ese cordón de asfalto que une a Caracas con Guarenas y Guatire, ha dejado su huella de estrés. Solo busco el descanso, preparó una cena liviana; un tazón de Confleis con leche descremada y un par de duraznos, y dispongo a ver la televisión hasta conciliar el sueño.
En una locación de tiempo inimaginable vi el siguiente escenario, recuerdo que estaba dormido pero podía sentir y visualizar con total claridad las imágenes en el sueño:
-"Dentro del sueño, la Gran Mariscal se desvaneció bajo mis pies para dar paso al patio de la casa. Sabía que estaba soñando porque el aire olía a café y a flores frescas, Allí estaba Magu, Su carisma llenaba el espacio sin necesidad de discursos. -La casa familiar de inmediato transforma el ambiente, como si una brisa fresca hubiera entrado de golpe. No fue solo una visita; fue un evento que cambió la energía de cada rincón. Desde que cruzó el umbral, el ambiente se volvió vibrante y cálido se apoderó de la sala. Había una armonía renovada, una complicidad que solo surge cuando alguien muy querido vuelve a casa. Sentía que para los abuelos, la presencia de Magu fue un bálsamo. Sus rostros se iluminaron con esa clase de felicidad genuina que borra las preocupaciones del día a día; se les veía rejuvenecer y sentir su vitalidad. Los tíos, por su parte, se contagiaron de ese carisma arrollador, donde el tiempo parece detenerse. -Pero el momento más profundo en el sueño fue el encuentro personal, Magu se acercó con esa dulzura natural que lo define, Fue un abrazo fraternal que no necesitó de explicaciones ni de frases hechas. Al sentirlo, hubo una comunicación silenciosa en ese gesto, su sola presencia irradiaba una seguridad afectiva. No hubo palabras, solo la certeza de que el amor es el único idioma que no necesita sonido. Fue una descarga de paz: el ruido del mundo se apagó y, en ese silencio compartido, sentí que mi alma flotaba.."
Desperté, y una Paz instantánea fue un refugio donde el estrés del mundo exterior no tenía permiso de entrar. Una sensación de pertenencia y de "estar a salvo" que solo se experimenta con quienes comparten nuestra historia.
Estos sueños casi-reales que significado tendrán?, que aportan a nuestras vidas, de cierto sentir y revivir a ese ser amado después de tantos años de su partida en un accidentes de tránsito que marcó a todos sus familiares, hechos inexplicables. Nos visita su espíritu para decir, - !esta bien! -¡está feliz! - !
¡Que nos espera en ese mundo espiritual que creemos que existe! , !Que es libre!