Oh, dime el porqué
del dolor de mi corazón.
El porqué este templo llamado cuerpo
lleno de marcas está.
¿Me has olvidado acaso?
¿O es que simplemente no ves mi sufrir?
Tú has quitado la luz de estos ojos
para ver mi caída y la de mi adoración.
Dime la razón, del porqué el Planeta del Amor
me ha dejado a la deriva.
Será que viste una envidia en mi
y me castigas con el prohibir de la Ilusión.
Soy una joven, que solo quiere afecto.
¿Ves algo de orgullo en mi espíritu?
¿Me ves disfrutar, o eres tu la que disfruta de mi dolor?
Mi ser ruega que me bendigas con un latido de mi corazón.
Las lágrimas se cristalizaron
para ser parte de ti.
Recibirás esta ofrenda
para que así, quizás, me devuelvas mi esencia.
¿No te duele ver que alguien así,
con solo la creencia de un cariño,
sufra por caprichos?
¿Dejarás a que me desvanezca en el vacío?
Por cada cicatriz de este cuerpo,
tú tendrás otra franja amarillenta
en tu ser pálido,
que algún día tocaran estas manos frías.
Venus, ¿Tú me dejarás el odio?
Venus, este verso será en vano,
si me das un poco del 'Quizá'
para recordarme el 'Nunca'
¿Fallé en creer?
¿En llorar?
¿En no poderme quitar este sentimiento,
que me tortura el alma?
Mírame temblar.
Como con mi esfuerzo
manifiesto tal injusticia,
por una pizca de tu comprensión...
Tiempo es el que falta
Mi paciencia ya no puede esperar
Mi corazón lucha con mi mente
para ver quien tiene la razón
Mirarás como me apago
Como este color se volverá blanco
Como esta emoción me hará sangrar
Planeta de la Belleza
Me pones en cara
Como los demás serán felices con lo que yo deliré
¿Es verdad que esos anillos brillantes, Saturno no los guarda para mí?
No pedí dinero
No pedí poder
Pedí que me mires
Y como yo he de colapsar
Solo soñé con un ramo de rosas
Solo un verso
¿Por qué recibí las espinas
y el papel de carta vacío?
¿Tenías algún motivo en específico el cuál me privaras del cariño?
Si no me lo dabas tú
Yo lo fui a buscar
¿Para que me lo arrebates?
¿Acaso sentiste la soledad?
No quería lástima
No quería ignorancia
¿Nada te hace entender?
Manda a tus ángeles que divagan en tí
que vengan, para que te anuncien
Cuantas veces estos ojos amanecieron rojos
Y cuantas heridas he de tener
Te dirás que mis cicatrices
son más que las estrellas
Qué mis lamentos
Hasta Neptuno lo escucho.
Palabras me faltan
Súplicas que nunca escucharás
Cuando te compadezcas de mí, alguien me enviarás
para que me de el afecto que tanto esperé.