La nube amenaza con saltar y el que mira respira aliviado. Invertiste el rescate entero en dos versos y no lo explicaste. Funciona justo por eso.
Y abroquelada es la palabra exacta para una nube: algo sin materia escudándose en la duda. La lanza que no muerde la inmaterialidad va en la misma dirección.
El cierre no pide nada, y por eso aguanta. Me quedé con que toda vacante en el cielo supone un engaño.