Cuando te sientes ahogada
busco comprenderte.
A pesar de que me dueles,
busco ayudarte.
Aunque tus actitudes me dañen,
trato de alegrarte.
Aunque no quieras estar conmigo,
para que cuando yo
me sienta en un abismo,
en un silencio profundo,
me convierta en lo malo
y prefieras dejarme sola
antes que quedarte conmigo,
ir con los demás
hasta que se me pase el malestar
y ahí sí actuar normal.