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No sé qué tenés, ni cómo lo hacés,

pero con una sonrisa mi mundo ponés al revés.

Tenés esa magia que no sé explicar,

que hasta en mis días grises me consigue iluminar.

Sos esa alegría que llega sin aviso,

esa calma bonita que no necesita permiso.

Como un abrazo en medio de la tempestad,

como cerrar los ojos y sentir tranquilidad.

Porque con vos no hace falta fingir,

ni esconder mis silencios, ni dejar de sentir.

Hay algo en tu presencia que me invita a ser,

a mostrarme tal cual soy, sin miedo a perder.

Y no sé si lo notás cuando estás junto a mí,

pero hay una parte de mi alma que sonríe por ti.

Porque no solo me hacés feliz con tu manera de estar,

también me das esa paz que no se puede comprar.

Y si algún día me preguntan qué se siente

encontrar a alguien que te cuide sin tener que prometer,

diré que es encontrar alegría en una mirada,

sentir paz en un abrazo

y saber que no necesitás ser otra persona para ser amada.

Porque hay personas que pasan,

y otras que dejan huella sin querer.

Y después estás vos,

que sin hacer demasiado,

hacés que todo se sienta bien.

Porque entre tantas cosas inciertas de la vida,

vos sos esa hermosa sensación

de poder sonreír sin motivo

y sentirme a salvo en medio de cualquier tormenta. ❤️

Thoughts

  • Nicanor

    La estrofa de la gente que pasa y la que deja huella me hace pensar que este vos llegó después de varios que solo pasaron. Hay alivio en todo el poema.

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  • Ovid

    No tener que esconder los silencios con esa persona es lo que más me quedó. Con el tiempo vas a releer esto y a acordarte de cuándo lo escribiste y por quién, y eso vale tanto como el poema. Me gusta que cierre sin promesas grandes, solo con sentirse a salvo en medio de la tormenta. Gracias por compartirlo!

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No sé qué tenés, ni cómo lo hacés,

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