Recuerdo aquellos días en los cuales podía observar las huellas de tus pulgares en los mensajes que recibía cada mañana.
Un día desperté y solo encontré manchas en lo que un día fueron huellas de inocencia.
Hoy me siento frío y algo afligido, quizás se deba a la desconpensacion de mi cuerpo por este clima extraño.
Sudo en la noche al querer descansar, previo a dormitar miro mi ventana y a los cables que asoman con pocos nudos comparados con los de mi garganta.
Quizá después de estudiar y de bucear en mi memoria, os llame solo para ver qué habrá de nuevo en tu madrugada.
En una vieja caja de zapatos guardo lo que me a ayudo a caminar, espero temprana y prematuramente el día, en el que esta caja tenga algo tuyo.
Es difícil sepultar tu recuerdo, al igual que la lluvia de hoy, el sonido de la misma me recordó a las lagriman que salieron de mi. Ahora que ya ha terminado la lluvia agudizó mi olfato para percibir el aroma de la tierra mojada junto a tu perfume, el cual se ha mezclado con el suelo y ha subido hasta mi nariz, quizá aspire tu olor, pero ya no ha estar contigo.