Una vez más.
Una vez más en que decides alejarte.
Una vez más en que pones tu ego por encima de mis sentimientos, por encima de nosotros.
Una vez más en que voy a buscarte con mis heridas abiertas y me rechazas.
Una vez más en que yo tengo que soportar tus momentos de dificultad, tus enojos, tus silencios… y cuando soy yo quien necesita un poco de vos, simplemente te das vuelta y no me hablás.
Y lo peor de todo es que sé que te gustaría estar.
Sé que, en el fondo, probablemente también quisieras acercarte. Pero tu enojo te ciega. Tu orgullo no te deja ver lo que está pasando entre nosotros. Y mientras vos estás enojada, soy yo quien tiene que soportar las consecuencias.
Y te juro que ya no aguanto más.
Una vez más siento que, entre tu orgullo y yo, siempre va a ganar tu orgullo.
Una vez más tengo la herida abierta, con ganas de buscarte, con ganas de encontrarte, pero no te encuentro. Estás lejos. Y aunque estés a pocos metros, siento una distancia que no sé cómo cruzar.
Una vez más.
Una vez más en que mi corazón no puede contar contigo.
Y eso es lo que más me duele.
Porque yo sí quiero que seas mi lugar de paz. Quiero poder llegar a vos cuando todo afuera se vuelve demasiado. Quiero sentir que, cuando el mundo me pesa, tengo dónde caer.
Pero una vez más siento que esto no da más.
Que no encuentro mi lugar de paz a tu lado, sino una guerra.
Y ya tengo suficientes frentes donde luchar.
Estoy cansado.
Cansado de sentir que tengo que elegir entre buscarte o protegerme.
Cansado de tener que medir mis palabras para no despertar otro enojo.
Cansado de abrirme y encontrar una puerta cerrada.
Cansado de sentir que cuando vos necesitás de mí, yo estoy; pero cuando soy yo quien necesita de vos, desaparecés.
Una vez más estoy acá, intentando entender cómo llegamos hasta este punto.
Una vez más preguntándome cuánto más puedo soportar.
Una vez más con el corazón hecho pedazos.
Y esta vez, aunque me duela decirlo, estoy harto de todo.
Y estoy harto de vos.
No porque haya dejado de quererte.
Quizás justamente porque todavía te quiero demasiado.
Pero no quiero seguir sintiendo que para estar con vos tengo que acostumbrarme a estar solo.