Un poema nunca fue contado pero que el corazón sí recuerda.
Hubo una vez un instante pequeño,
que sin saberlo se volvió un sueño.
Fue una mirada, quizá nada más,
pero dejó una huella difícil de borrar.
Pasaron los días, cambiaron los años,
y aún quedan recuerdos de aquellos tiempos lejanos.
Nunca hubo promesas, ni un adiós final,
solo un sentimiento guardado, secreto y especial.
Tal vez nunca supiste lo que provocabas,
ni cuántas palabras en silencio dejabas.
Tu recuerdo aparece cuando cae la tarde,
como una vieja canción que el tiempo no parte.
Y aunque la vida siguió su camino,
hay recuerdos que vuelven sin pedir destino.
No sé si algún día volveré a encontrarte,
ni si la vida volverá a acercarte.
Pero guardo aquel tiempo con dulce emoción,
como una historia escondida dentro del corazón.
No fuiste mío, y eso lo sé,
pero fuiste un recuerdo que nunca olvidé.
Quizá el amor también sea eso:
querer en silencio, sin pedir un regreso.
Y si alguna vez recuerdas aquellos días,
ojalá los recuerdes con la misma alegría.
Porque aunque el tiempo haya seguido adelante,
hay una parte de mí que aún mira distante.
No para detenerme, ni para volver atrás,
sino para agradecer lo que nunca fue y siempre será.
Una historia sin nombre, sin comienzo ni final,
un sentimiento guardado, sencillo y real.
Y si algún día mi recuerdo llega hasta ti,
sabrás que, sin saberlo, dejaste algo en mí.
DANIELA SOZA♡