“Nada puede resistir intacto
al contacto de una poderosa llama…
Si te dejas, la vida también puede hacer lo mismo contigo.
Resistir el cambio, la mente dura
y estanca solo trae dolor y
sufrimiento de cuerpo y alma.
Una llama siempre encendida
que arde en nuestro interior y
es allí poderosas magas,
alquimistas y hechiceras trasformamos
nuestros sufrimientos en sustrato
nutritivo de nuestra tierra para luego
sembrar lo que deseamos ver crecer.”