Con la copa en la mano, viendo como el vino giraba, vi tu sonrisa en la de el.
Sos un tormento en mi cabeza, una espina clavada bien en lo profundo. No quiero verte en su mirada, no quiero sentirte en su tanto, no quiero esucharte en su risa.
En ese paseo, entre la charla de ese primer encuentro, se filtraban los recuerdos de nuestras conversaciones. Me vi buscando en su historia, una similitud con la tuya. Con la nuestra.
Por favor, andate, busca otra mente a la cual atormentar. No puedo avanzar, si tu boca es la que siento cuando me besa, que tu mano es la que esta en mi cuello. Abro los ojos, y no veo los tuyos, son marrones oscuros y no ese verde fogozo.
No quiero buscarte mas donde no estas, donde se que no me vas a contestar. Asi que volve a deaparecer, para que en su sonrisa no te vea mas.