Desde chico siempre me gustó Spider-Man. Pero, con el paso de los años, entendí que nunca fue por los poderes. Siempre fue por Peter Parker.
Creo que, de todos los superhéroes, es el personaje con el que más fácil me resulta sentirme identificado. No porque trepe paredes o lance telarañas, sino porque, detrás de la máscara, sigue siendo una persona común intentando hacer lo correcto mientras la vida le exige renunciar, una y otra vez, a aquello que más quiere. Y, si soy sincero, esa es una sensación con la que uno empatiza..
Hay decisiones que uno toma porque cree que son las correctas. Sacrificios que los demás nunca llegan a ver. Personas de las que uno se aleja creyendo que es lo mejor para ellas. Partes de uno mismo que va dejando en el camino para proteger a quienes quiere. Son heridas que no dejan cicatrices visibles, pero siguen estando ahí. Quizá por eso siempre sentí que Peter Parker era el héroe más humano de todos. Porque sus batallas nunca terminan cuando derrota al villano. Empiezan cuando vuelve a casa y tiene que convivir con las consecuencias de haber hecho lo correcto.
Por eso Spider-Man: Brand New Day me gusto tanto.
Siempre pensamos que el mayor sacrificio de un héroe consiste en arriesgar su vida. La película propone algo mucho más doloroso. Hay pérdidas que no consisten en morir. Consisten en seguir viviendo cuando ya no queda nadie que recuerde quién eras, todo lo que sacrificaste o aquello a lo que tuviste que renunciar para proteger a los demás.
Y creo que esa es la verdadera película.
Después de todo lo ocurrido, Peter ya no tiene una vida a la que volver. Ya no existen los amigos que lo esperan, la familia que lo sostiene ni las personas capaces de recordarle quién fue antes de ponerse la máscara. Todo aquello que durante años construyó su identidad desapareció.
Y entonces aparece una pregunta que atraviesa toda la historia.
¿Qué queda de nuestra identidad cuando desaparece todo aquello que la confirmaba?
Siempre pensé que la identidad era algo completamente propio. Pero la película me hizo darme cuenta de que no es tan simple. También somos el recuerdo que los demás tienen de nosotros. Somos las personas que nos llaman por nuestro nombre, las que conocen nuestra historia, las que estuvieron cuando nos equivocamos y cuando acertamos. Gran parte de quienes somos existe porque alguien más puede decir: "Yo estuve ahí. Yo sé quién sos."
Peter pierde exactamente eso, no pierde solamente a las personas que ama, sino que pierde la posibilidad de que alguien confirme que esa vida existió. Pero hubo un momento que terminó de cerrar esta idea, una escena en la que MJ le hace una pregunta muy sencilla.
"¿Por qué te tratás como un monstruo?"
No es un gran discurso, no busca convertirse en una frase para el recuerdo. Justamente por eso funciona tanto. Porque sentí que esa pregunta dejaba de ser para Peter, sino para mi..
No sé si a todos les pasa, pero yo sí me vi reflejado en eso. Más de una vez sentí que la mejor manera de cuidar a alguien era alejándome, como si mi presencia pudiera complicarle la vida a las personas que quiero más de lo que podría ayudarlas. Nunca porque alguien me lo dijera, todo lo contrario. Porque uno, a veces, termina convenciéndose solo de que es el problema.
Y creo que Peter vive exactamente desde ese lugar, no se queda solo porque quiera. Se queda solo porque cree que es lo mejor para los demás. Y esa diferencia cambia completamente la película. Porque deja de hablar del sacrificio y empieza a hablar de la culpa.
Todo el recorrido con MJ me pareció devastador. Durante gran parte de la película uno conserva una mínima esperanza de que, de alguna manera, Peter pueda recuperar la vida que perdió. Pero cuanto más avanza la historia, más evidente resulta que ese regreso ya no depende de él. Hay una escena, en particular, que me dolió. Ver a MJ construyendo una nueva vida junto a otra persona termina de materializar el verdadero costo del sacrificio. Hasta ese momento Peter había perdido el pasado. En ese instante también pierde el futuro.
Y creo que ahí aparece otra de las grandes virtudes de la película. Amar a alguien también implica aceptar que esa persona pueda seguir adelante sin nosotros. Desear la felicidad de quien queremos parece un acto muy noble hasta que descubrimos que esa felicidad ya no nos incluye. Peter entiende que proteger a MJ no consistía únicamente en salvarle la vida, también significaba aceptar que podía ser feliz sin él. Y esa, para mí, es una renuncia todavía más dolorosa que cualquier pelea contra un villano.
Lo más triste es que Peter nunca les da a los demás la posibilidad de decidir, decide por ellos, decide que estarán mejor sin él. Y quizá ese sea el mayor error del personaje, no el de sacrificarse. Sino el de creer que él es el único capaz de decidir cuánto vale su propia presencia en la vida de quienes ama.
Hay otro personaje que me sorprendió muchísimo y fue Jean. Durante buena parte de la película me hicieron creer que ella iba a ser la gran villana. Su búsqueda desesperada de su hermana, la manera en que actúa y el misterio que la rodea hacen que uno también empiece a verla como una amenaza.
Pero la película vuelve a hacer algo que me gustó mucho. Cuando finalmente descubre qué ocurrió con su hermana, toda esa imagen se derrumba. De golpe deja de ser una villana para convertirse simplemente en otra persona rota por el dolor. Y creo que ahí entendemos que nunca estuvimos viendo a alguien movido por la maldad. Estábamos viendo a alguien incapaz de aceptar una pérdida.
Lo que más me gustó fue la forma en que Peter logra hacerla recapacitar. No la vence por ser más fuerte ni por encontrar una estrategia mejor. La salva hablándole. Entiende exactamente lo que está sintiendo porque él también sabe lo que significa perder a alguien y vivir preguntándose si podría haber hecho algo diferente. Por un instante, la película deja de resolver el conflicto con golpes y poderes para hacerlo desde la empatía. Y creo que esa es una de las decisiones más lindas de toda la película.
De alguna manera, Jean termina funcionando como otro reflejo de Peter. Los dos están atravesados por la pérdida. La diferencia es que ella convierte ese dolor en bronca. Peter convierte el suyo en culpa.
Eso me hizo pensar en otra pregunta.
¿Qué pasa cuando hacer lo correcto deja de tener recompensa?
Durante años Spider-Man perdió trabajos, relaciones, oportunidades y personas que amaba. Pero siempre quedaba algo.
· Quedaba una casa.
· Quedaban amigos.
· Quedaba Peter Parker.
Y ahora ya no, nadie sabe quien es, nadie conoce todo lo que sacrifico, nadie puede agradecerle aquello a lo que renuncio y, aun así, vuelve a ponerse el traje. Y creo que ahí entendí porque siempre fue mi superhéroe favorito... Nunca fue el mas poderoso, fue el más humano.
Hay otro aspecto que me gustó muchísimo y es la relación entre Peter y Frank. Después de perder absolutamente todo, Frank aparece como la primera persona capaz de relacionarse con Peter sin cargar con el peso de todo lo que ocurrió antes. No intenta reemplazar a Ned ni a MJ. Representa algo mucho más importante: La posibilidad de empezar de nuevo.
La química entre ambos funciona de manera muy natural. Muchas veces la película necesita respirar después de tanta carga emocional, y esas conversaciones cumplen exactamente esa función. Pero, más allá del humor o de la dinámica que construyen, sentí que Frank simboliza algo todavía más profundo. Es la prueba de que, incluso después de perderlo todo, todavía es posible volver a construir vínculos. No iguales, no para reemplazar el pasado. Simplemente nuevos. Y creo que Peter necesitaba descubrir exactamente eso.
Porque el verdadero heroísmo nunca estuvo en levantar edificios o detener trenes. Estuvo en seguir haciendo lo correcto incluso cuando ya no quedaba absolutamente nada para ganar.
Tom Holland entrega, para mí, la mejor interpretación que hizo del personaje. Ya no necesita apoyarse constantemente en el humor ni en la torpeza adolescente. Hay un cansancio distinto en su mirada. Una tristeza silenciosa que transmite la sensación de que Peter entendió que crecer también significa aceptar pérdidas que nunca podrán repararse. Muchas veces alcanza con un silencio para entender todo el peso que está cargando.
También me gustó mucho que la película vuelva a una escala más íntima. Después de años de multiversos, amenazas gigantescas y conflictos que parecían definir el destino del universo, Brand New Day recuerda que Spider-Man siempre fue el héroe del barrio. El que ayuda a una persona porque cree que hacerlo es lo correcto, no porque vaya a salvar el mundo entero. Esa decisión hace que el conflicto emocional tenga todavía más fuerza, porque vuelve a poner el foco donde siempre debió estar: en Peter Parker.
Hay una imagen que me quedó dando vueltas mucho después de salir del cine. Peter llega a un punto donde parece rendirse por completo. No solamente físicamente, también emocionalmente. Da la sensación de que una parte de él finalmente muere.
Pero las arañas hacen algo extraordinario durante su vida. Para poder seguir creciendo necesitan desprenderse de su antigua piel. Durante ese proceso quedan completamente vulnerables. Parecen más frágiles que nunca, sin embargo, esa fragilidad no representa el final. Representa exactamente lo contrario. Es la condición necesaria para poder seguir creciendo.
Creo que Peter atraviesa ese mismo proceso. Brand New Day no habla únicamente de un nuevo traje ni de un nuevo comienzo. Habla de un Peter Parker que, después de perder absolutamente todo, entiende que no puede seguir aferrándose a la persona que fue. Necesita dejar morir una versión de sí mismo para que otra pueda nacer.
Al terminar la película entendí que el título también podía leerse de otra manera. No habla solamente de un nuevo comienzo, habla del momento en que Peter acepta que el heroísmo ya no depende del reconocimiento. Depende de seguir siendo fiel a aquello que uno cree correcto, incluso cuando ya no queda nadie para agradecérselo.
Y quizá esa sea la idea que más me llevo de Spider-Man: Brand New Day. Siempre pensamos que los héroes son personas extraordinarias porque salvan al mundo, esta película propone algo mucho más difícil. Que el verdadero heroísmo empieza cuando nadie mira, cuando nadie aplaude, cuando nadie recuerda quién sos. Pero, sobre todo, cuando dejás de pelear únicamente contra los monstruos que tenés enfrente y empezás a enfrentarte al que construiste dentro de vos.
Al final entendí que la batalla más importante de Peter nunca fue contra un villano. Fue contra esa voz que durante años le hizo creer que todo estaría mejor sin él. Y quizá por eso la pregunta de MJ sigue resonándome mucho después de haber salido del cine.
"¿Por qué te tratás como un monstruo?"
Porque, si hay algo que me dejó esta película, es la sensación de que muchas veces somos nosotros mismos quienes cargamos con una culpa que nadie más nos pidió llevar.
Y tal vez el verdadero Brand New Day no empieza cuando Peter vuelve a ponerse la máscara, sino el día en que deje de creer que la persona detrás de ella merece vivir sola.