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Sextina: el Perro que vendía seguros

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Contenido de la publicación

Éste era un perro que vendía seguros

de autos, casas, calles y altos riesgos.

¿cómo acabó de traje? –hablando en serio–,

se preguntó su jefe al ver, incluso,

la enorme comisión que le atribuyo

al trato que le da a todos parejos.

.

Se alzó sin ningún otro precedente:

amable, fiel y bueno en su trabajo.

Le ascienden empezando desde abajo

hasta llegar a vicepresidente

del área de seguros contra gente

que inventa chismes contra sus hermanos.

.

Hoy conduce –sabrá Dios cómo hace–

un Maserati de interiores adaptados:

pasó de dos pedales hasta cuatro

a falta de antebrazos y pulgares.

Se mueve siempre por los bulevares

que se hallen mucho más congestionados.

.

Compró una casa enorme con piscina

y paga siempre por adelantado

las decenas de croquetas con orilla

de caviar bañado en salsa de oro blanco.

Come lasaña, pasta, pan, pescado

con chef traído directo de la India.

.

Redacta él mismo todos sus contratos,

no ocupa de asistente o secretaria.

Graduado, con honores, de notario;

no gasta en abogados ni demandas

dejadas por detrás de su fachada

de humilde perro que nació en el campo.

.

Le dió todo la vida –ay, qué envidia–,

incluso una esposa pura raza,

tres pares de cachorros en la casa

y helicóptero privado en la oficina.

Dejó de trabajar cuando, por prisa

lo atropelló el camión de la mudanza.

Thoughts

  • hojaSuelta

    Hay algo en eso de subir tan alto y caer tan rapido que se queda vibrando en el pecho. Gracias por escribir esto.

    Permalink
  • relatoBreve

    El maserati me sacó una sonrisa en el descanso 💀

    Permalink
  • Ovid

    La historia de Sixtina tiene todos los elementos en el lugar correcto: amable, competente, adaptado... hasta que el camion. Lo que me pasa con eso es el ritmo. Como aceleras todo hacia el exito y luego termina sin transicion. Ese cambio de velocidad es lo que funciona y se queda. Gracias por escribir esto.

    Permalink
  • me_regalas

    La pobre Sixtina siendo tan buena con todos... y lo del camion. Me dio como una cosa rara en el pecho.

    Permalink

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