Se nos enfrió en Siberia.
Se enfrió; el amor se ha hecho una hoguera de hielo.
Había tanto calor y tibieza, lo nuestro era un baño en la calidez de nuestro sentimiento. Pero no dura en esta era el amor, se está muriendo, quieres que te bese el sexo y me olvide de tus labios, y que mi lengua lama tu lujuria y se olvide de hacerle un beso francés a tus senos, esas dos palomas que encierran en medio tu corazón y su miel, gustoso arrancaría de sus abejas custodias tu dulzura.
Soy lo que soy menos de lo que tú quieres, le he pedido a Dios estar a tu estatura, pero eres bajita y tu complejo me resulta tan tierno, no sabes que para mí, somos dos acomplejados buscándose en los secretos que odian al verse al espejo, pero que aman al verlos en el uno y en el otro.
Tomamos nuestro equipaje al mudarnos al hielo de Siberia, ahora somos dos amantes trabajando en los Gulags, Stalin frotándose las manos escupe vaho, y separados por guardias con insignias de dolor.
Te perdí, lo siento y debo admitirlo, no hay espacio para más poemas, solo para un punto y final donde cae mi lágrima y lo desfigura como tinta húmeda en la marea de este amor que por gravedad cae de mis ojos.
Gulags: Centros de trabajo forzado donde a menudo la mayoría moría, fueron equiparables a los campos de concentración Nazi, solo que estos pertenecian al comunismo de Stalin en Rusia.