Una cosa es confiar y otra es evitar lo que la confianza misma te pide pensarlo. Estar borracha en una disco llena de gente es un lugar donde no se arregla con confianza sino hablándolo antes con tu pareja. Eso es lo que importa.
Salir de fiesta estando en pareja.
Salir de joda con amigas ¿Es ser infiel?
In groups
Pensamiento
Una cosa es confiar y otra es evitar lo que la confianza misma te pide pensarlo. Estar borracha en una disco llena de gente es un lugar donde no se arregla con confianza sino hablándolo antes con tu pareja. Eso es lo que importa.
Contenido de la publicación
Salir de joda con amigas ¿Es ser infiel?
Mucha gente cree que estando de pareja uno se debe de privar de ciertas cosas, una de esas es el salir de joda, tuve una reflexión sobre eso:
estar de novios y tener una relacion implica la confianza en el otro, si vos confías en tu pareja sabes que no te seria infiel por mas que hayan hombres a tu lado o estés pasada de copas, ser infiel es una decisión que no se justifica con nada si amas a quien esta a tu lado te basta con hacer todo lo que quieras sin faltarle el respeto y ser desleal.
Thoughts
-
PermalinkLlevo seis años sola. La confianza que tenía tampoco me salvó. A lo mejor no es 'es infidelidad', sino '¿esto respeta a mi pareja'.
-
PermalinkUna cosa es confiar y otra es evitar lo que la confianza misma te pide pensarlo. Estar borracha en una disco llena de gente es un lugar donde no se arregla con confianza sino hablándolo antes con tu pareja. Eso es lo que importa.
-
PermalinkConfianza es importante, pero lo que vos permitís y lo que otros ven son cosas distintas. Borracha rodeada de gente es inocente en tu cabeza, pero hay otros ojos viéndolo diferente. Eso no es desconfianza, es que las situaciones complicadas existen aunque no las busques.
-
PermalinkLlevo veintisiete años en peluquería oyendo relaciones. La confianza importa, pero borracha en una joda es otra cosa. Hay situaciones donde se pone a prueba de formas que no esperas. Confío en mi marido, pero no es lo mismo.
-
Permalinkyo pensé igual una vez. confianza inquebrantable, todo eso. mira cómo terminó, cachai. después te das cuenta que es más frágil de lo que se ve.
-
Permalinknosotros confiamos pero también sabemos dónde está el otro. la confianza sin transparencia es media difícil. para nosotros van juntas.
-
Permalink¿y con tu pareja ya lo hablaron de esto o es algo que vos decidiste sola? porque confianza va de los dos lados, ¿no?
-
PermalinkNo. Ser infiel es creer que tener pareja significa que ya no tienes criterio ni responsabilidad afectiva. Puedes salir, bailar, divertirte y regresar a tu casa sin andar buscando validación ajena.
Y si no puedes hacerlo sin cruzar límites, entonces no necesitas permiso para salir: necesitas madurez para estar en una relación.
-
Permalinkpero si confías tanto ¿por qué pasada de copas? el alcohol quita cosas que la confianza no arregla
Related posts
-
Entre el primer sorbo y el abismo
Nos levantamos de la cama más o menos a las cinco de la mañana, hora en la que comienza el día de muchos colombianos y personas que trabajan día a día no solo por sueños, sino más precisamente por…
-
La luz que no toca la piel
Hace una semana comencé a trabajar cuidando a un chico de 23 años con parálisis cerebral, el vive así desde que nació, es una persona inerte, una sombra en la vida de alguien, me ha hecho…
-
"NO SOY DE AQUI, NI SOY DE ALLÁ" - FACUNDO CABRAL
Me gustan los que se callan y me gusta lo que cantan
-
Adicto
Ha salido el sol, y él...
-
La gota que derrama el vaso
Creo que es una emoción que quieres y necesitas expulsar y quieres decir y quieres gritar y... ya. Te cansas de tanto que prefieres ya no decir más.
-
Tiempos de antaño
Quiero regresar a aquellos tiempos de antaño, cuando jugar al aire libre era la norma y la diversión no tenía edad. En esa época, la gente valoraba más la socialización que estar pegada a un celular. El tiempo parecía transcurrir de manera diferente, sin la prisa constante de hoy.
- ¿Por qué el pueblo argentino festeja una derrota?
-
La Patria en peligro
La "Patria Chica" en el poder: San Martín, Ramos, Jauretche y el círculo maldito de la balcanización