Sabio el humano que dijo que el amor es de idiotas.
Idiota el que todo lo da pero nunca recibe.
Idiota el que le hace daño a la única persona,
que llegase a soportarlo.
Oh Afrodita divina,
Dame la sabiduría de entender,
cuando el amor es verdadero,
Y no dar todo de mí.
Oh Atenea,
Dame las fuerzas para seguir
luchando por mi vida, y no rendirme.
Porque ya estoy cansada de entregar e intentar,
recibir lo mismo que entrego.
Oh Morfeo,
Dame un fuerte abrazo,
Y deja que recaiga una última vez
en tu esperanzador sueño.
Sabio el poeta que me miro a los ojos
y supo de mi sufrimiento.