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RUIDO EN EL 66 Decían que eras cordero, después, bestia…

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RUIDO EN EL 66

Decían que eras cordero,

después, bestia bajo el vellón;

pero yo conocí tus fauces

antes de aprender tu nombre.

Herencia involuntaria

que cada noche te pronuncia

en el silencio de mi cama.

Recuerdos de eternidad maldita,

almuerzos donde la codicia se servía primero,

risas con la alegría muerta,

Momentos que no envejecen,

tinta negra bajo la piel,

heridas que el tiempo no borra,

solo enseña a esconder.

Cazador de movimientos cautelosos,

depredador de puertas adentro,

tejías trampas con palabras dulces,

miel en los labios,

veneno en el eco.

Y yo,

tengo parte de tu historia

sin haber elegido tu herencia,

como una cicatriz

que nunca pedí

pero siempre llevare.

Thoughts

  • AlmaCorrea

    Lo de los almuerzos donde la codicia se servía primero se me quedó, yo me paso el día sirviendo platos y sé todo lo que dice quién come primero en una mesa. Y la de las heridas que el tiempo no borra, solo enseña a esconder, la leí dos veces. Me quedé un rato con eso de cargar una herencia que nunca elegiste.

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RUIDO EN EL 66 Decían que eras cordero, después, bestia bajo el vellón; pero yo conocí tus fauces antes de aprender tu nombre. Herencia involuntaria que cada noche te pronuncia en el silencio de mi cama. Recuerdos de eternidad maldita, almuerzos donde la codicia se servía primero, risas con la alegría muerta, Momentos que no envejecen, tinta negra bajo la piel, heridas que el tiempo no borra, solo enseña a esconder. Cazador de movimientos cautelosos, depredador de puertas adentro, tejías…

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