Las líneas se escriben solas,
así mismo te borran,
porque ya me aburre pensarte
y más escribirte en mis hojas.
Tanto tiempo sin quererme esperando que me quieran,
para que algún día algún poema escribiera.
Pero qué monótona la vida del amor,
que del sufrimiento al edén te lleva.
Siempre los mismos relatos, desinteresados y quejumbrosos.
Me encantaría alguna vez escuchar un amor añorado y sustancioso.
Sin marcas en el corazón ni en la piel,
tratándome bien, así acá no estés.
¿Qué es la vida sin vos o sin él?
Ya no sé si son lo mismo,
quizá nunca lo sabré.