¿Qué pasa con esta hambre?
presa que modela por mis dientes de sable,
saliva lubricando mis colmillos y molares,
rey arrogante gobernante de los bufones y juglares.
Ratas son mi plato de entrada a las cloacas,
persigo el perfume en callejones sin salidas,
emigrante en Londres con maestría en navajas,
embriagándome de un apetito que musas no ahogan.
Lo tibio de las gargantas purpuras,
son acuarelas salpicadas por las murallas,
como uvas en vendimia dejan huellas mis pisadas,
arte sin técnica premeditada cuando la inspiración ataca.
Con la ferocidad de un chacal, un Nahuel o un Toro,
merodeando entre los pastizales largos del campo,
manos llenas de sangre reflejando fusiles en un paredón,
instintos encarcelados entre enfermedad y alcohol.