Desde muy pequeña, me ha gustado observar, solo eso. Siempre me preguntaba si soy real y para qué vivo. El mundo me parecía obsoleto; no tenía idea de que mi vida se basaría en un bucle de idas y venidas. Me asusta la soledad, pero soy cómplice del silencio; me asusta quedarme, pero me gustaría que alguien pudiera amarme.
Quizás siempre tuve razón sobre mi vida: que iba a ser un completo caos. Bueno, no lo es. Quizás yo soy el caos que trae disturbios a la vida de los demás. Eso suena un poco deprimente, pero creo que eso es lo que soy, una persona que siente y no sabe qué hacer con su mente. Los pensamientos sobrecargados me lastiman frecuentemente. Quizás soy una herida que no sabe cómo cerrarse, pero cuando tengo que hablar, mi boca parece congelarse.
Me gusta escribir sobre amor y desamor, sobre mi vida y sobre lo que anhelo ser en otra vida, a veces quisiera que todo lo que digo se hiciera realidad, pero luego me doy cuenta de que lo que digo no siempre es lo que he querido, por ejemplo, yo quería ser artista, hoy escribo esto en una pagina que quizás nadie lee, pero lo hago porque me gusta, y creo que de eso se trata la vida, de vivir haciendo lo que te hace feliz. Esto me hace sentir más humana porque hace un año no era nada, era un monstruo enjaulado con miedo de vivir.
Quiero ser artista, quiero irme lejos, quiero vivir de nuevo, quiero empezar en un lugar nuevo, en un mundo donde soy alguien y por fin sea visto, aunque me aterra un poco la idea de dejar esta vida atrás, porque tengo amigos, pero....siento que merezco más, siempre me he preocupado por los demás y esa es mi carga porque no se dejar atrás, pero hay alguien que me dejo hace no mucho tiempo y me siento un pedazo de papel roto al que tiraron en vez de reciclar, pero claro lo que no sirve no sirve, lo que no importa ya no importa. (Pero se supone que te di 6 años de mi vida)
¿Realmente no te importa?