-¿Qué me va a pasar?,
dije toda la vida por ser gorda,
hasta que en un boliche me apretaron las tetas
siendo gorda y menor de edad.
Lo peor no fue eso.
Lo peor fue que las personas
que me tenían que cuidar
me preguntaron, investigaron y cuestionaron
si yo le había dicho algo a mi mamá.
Lo que me dolió
fue que no preguntaron si yo estaba bien,
o cuando les pedí que nos fuéramos
se rieran y siguieran bailando.
Me dolió
porque yo confiaba en ellas dos.