Todos alguna vez nos hemos preguntado qué es el amor. Cada persona tiene una respuesta diferente. Algunos dicen que el amor es dejar ir a la persona que más queremos; otros creen que es aferrarse a aquello que amamos. También hay quienes afirman que el amor significa estar en las buenas, en las malas y en las peores, en la riqueza y en la pobreza.
Pero, en realidad, ¿quién sabe lo que es el amor? Todos prometen cuidar, apoyar y estar ahí en los buenos y malos momentos. Sin embargo, la verdadera pregunta es: ¿quién permanece cuando realmente lo necesitamos?
Muchas veces nos prometen el cielo, el mar y la tierra, pero ¿cuántos cumplen esas promesas? Tal vez solo somos aprendices de nuestras propias palabras, diciendo y prometiendo cosas que aún estamos aprendiendo a demostrar.
¿Por qué siempre nos hacemos promesas que nunca vamos a cumplir? Somos personas que creemos saberlo todo, pero si realmente estuviéramos haciendo las cosas bien, ¿por qué el mundo está como está?
Si decimos saber amar, ¿por qué no lo demostramos con nuestros animales y con nuestros seres queridos? Muchas veces solo nos damos cuenta de nuestros errores cuando ya no tenemos a las personas que más nos brindaron cariño y amor. Nos creemos los que se las saben todas, convencidos de que actuamos correctamente, pero ¿quién puede decir que realmente sabe hacer las cosas bien?
Tal vez el problema es que pasamos demasiado tiempo engañándonos a nosotros mismos. Prometemos, juzgamos y damos por hecho que siempre habrá alguien a nuestro lado. Sin embargo, cuando miramos hacia atrás, descubrimos que muchas veces no estuvimos presentes para quienes más nos necesitaron.
Quizás la verdadera sabiduría no consiste en creer que lo sabemos todo, sino en reconocer nuestros errores y aprender a valorar a quienes nos entregan amor antes de que sea demasiado tarde.
Mi forma de entender el amor
Yo digo que el amor no es todo lo que el mundo dice o hace. Pienso que amar es saber tomar las decisiones correctas, pensar cómo nos vamos a expresar ante los demás y actuar como una persona íntegra.
Siempre hemos tenido personas que nos aman, que nos entregan cariño y apoyo. Pero ¿realmente les agradecemos todo lo que hacen por nosotros? Sé que a veces somos tan orgullosos que las palabras no nos salen con facilidad, pero una de las cosas más bonitas que podemos hacer es dar las gracias.
Aunque nadie pida algo a cambio por ayudarnos o por estar a nuestro lado, siempre deberíamos agradecerlo. No hay nada malo en hacerlo; al contrario, es una forma de reconocer el afecto que recibimos sin que nos exijan nada a cambio.
Para mí, amar también es valorar a quienes nos acompañan, demostrarles que son importantes y no dar por sentado todo lo que hacen por nosotros.
ybarraanais