Sé que yo solo no voy a poder. De rodillas ante el Rey, solo a Él me humille
Por las puertas que Él abre y por las puertas que Él cierra, nunca tendremos todas las respuestas. Agradezco mi camino, aceptando que así sea
La voz de la calma, que me hizo mucha falta. El humilde la implora, el necio piensa que la ignora.