Existe un poema que solo Dios en el cielo leyó, y aquel que, con respeto y oración, se lo dedicó
Me presentaré ante su trono otra vez, como lo hice ayer, como lo hago hoy y como lo haré mañana también
Mi refugio y mi verdad, mi única esperanza para toda la eternidad. ¿A quién iría? Solo Él tiene palabras de vida
Perdón por mi pasado, por cada equivocación, por las veces que fallé y herí mi propio corazón. Hoy no escribo excusas, solo pido perdón.