Sonriendo la madre estaba
en la noche de los rosarios,
candiles de rosa alumbran
milagro de los milagros.
Cantos, risas, sueños,
esperanza y grandes halagos,
rostros alegres ya pasan
saludando, saludando, saludando.
Ya viene dice la madre,
ya viene susurra el santo,
ya viene coreaba el padre,
ya viene el niñito amado.
Afuera alumbran estrellas,
la luna, estaba soñando,
la luna espejo del agua,
un ángel la está mirando.
Un llanto alegre en la estancia,
anuncia ya lo esperado
y en aquella noche gloriosa,
despierta el niño bendito,
Jesús, el Rey esperado.