Ma, perdón.
No sé cómo explicarte lo que siento,
ni yo sé cómo me siento,
pero creo que la que siempre termina perjudicada sos vos.
Quiero pedirte perdón,
aunque como te escribí en la carta anterior,
ya sé que estás cansada del perdón.
Pero te lo vuelvo a repetir:
no sé cómo pedirte perdón sin estas palabras.
Creo que tendría que hacerlo con hechos y no con palabras
porque, como me dijiste alguna vez,
los hechos cuentan más que las palabras.
Espero que no faltes,
que no te vayas hoy ni mañana.
Espero que, sin importar qué,
vos siempre vuelvas a casa
y me esperes con los brazos abiertos
para besarme en el momento justo,
porque esos ojos,
un abrazo cuando mi mundo se derrumba
(y tristemente siempre lo derrumbo yo
y siempre terminás perjudicada vos).
Perdón.
Te lo vuelvo a repetir: perdón.
Quiero demostrarte con hechos lo que siento,
quiero demostrarte con hechos que te amo,
quiero demostrarte con hechos que entiendo cuando me hablás,
que entiendo que estás cansada
y que tengo que aprender a valorar más.
TE AMO🩷