Heme Aquí: El Clamor de un Corazón Rendido
Sí, Señor. Hoy me detengo ante Tu presencia y aquieto mi mente. Recibo la promesa de Tu Palabra:
(Santiago 4:8)«Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes»
El Clamor por Tu Paz Interior
Espíritu Santo, llena mi ser con esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Rompe toda ansiedad y distracción para que pueda escuchar Tu voz y habitar en Tu voluntad. Sé que al amarte y obedecerte, Vos hacés Tu casa en mí:
(Juan 14:23)«El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él»
En esa intimidad, descanso:
(Mateo 11:29)«Lleven mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para su alma»
Las Puertas de mi Corazón
Ahora, en perfecta paz, te digo de corazón:
Cámbiame: Pasa de ser yo mismo a ser tú en mí.
(Salmo 51:10)«Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí»
Examíname: Ve dentro de mí lo que debo cambiar para caminar a tu lado.
(Salmo 139:23-24).«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno»
Enséñame: Dame sabiduría para ver tu voluntad y que se haga en mí.
(Éxodo 33:13)«Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos...»
Guíame: A través de tus pensamientos, para llevar el evangelio.
(Proverbios 3:5-6).«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas»
Perdona a través de mí: Pon en mi corazón ese amor para ver a los demás con tus ojos.
(Efesios 4:32)«Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo»
Úsame: Déjame ser tu herramienta para llegar a todos lados.
(Isaías 6:8).«Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí»
Mi Refugio y Promesa
Heme aquí, Señor. Seré tu herramienta. Ponme en el lugar donde me necesites. Camino con la certeza de que:
(Salmo 91:1)«El que habita al amparo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente»
Abrazo Tu pacto sabiendo que:
(Deuteronomio 28:2-3)«Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre: Bendito serás en la ciudad, y bendito en el campo»
En Tus manos encomiendo mi espíritu, mi voluntad, mi paz y mi caminar.
En el nombre de Jesús, Amén.