Me dejó pensando especialmente esta parte del texto: "Quería ir despacio, quería ir deprisa, lo quería todo al mismo tiempo y aun así quería que el reloj se detuviera para saborear cada segundo". Siento que me llegó al alma porque, en realidad, yo también he sentido esa desesperación de querer ser todo a la vez y congelar el tiempo sin saber bien cómo.
Lo más hermoso de tu texto es que, aunque tenga una carga erótica bien marcada, llega directo al corazón de quien verdaderamente sabe leer entre líneas. La química y la vulnerabilidad se sienten tan reales que es imposible no conectar.
Me dejó una sola duda rondando en la cabeza ¿Ese deseo tan intenso nació solo del momento o ya venía acumulándose desde antes?