Quisiera ser un pájaro
para volar a tu ventana,
quisiera ser un ave
para cantarte todos los días.
Me gustaría volar hacia ti,
volar contigo todos los días,
quisiera ser todo,
todo para ti,
ser todo,
solo por ti.
Si vengo a visitarte,
por favor, no me cortes las alas,
que si no, ya no podré venir a ti.
Y sé que tú no volarás hacia mí,
porque tu canto lo escucha otro,
él,
aquel ladrón que me robó todo,
mi todo,
mi canción,
aquella que me enseñó
la mejor emoción,
la emoción de amarte con pasión.