Ya amaneció y yo no pude dormír, me quedé solo pensando en ti, me quedé toda la noche tratandome injustamente, culpandome de lo que yo no hice, atormentando mi cabeza y pidiendo disculpas de el daño que tú me hiciste como si yo hubiera provocado que me trataras así, cargando con tus errores, cuando lo único mal que hice fue haberte amado sin medirme, cuando solo te entregué todo e hice de todo por verte feliz, cuando solo curaba tus heridas, mientras tu abrías viejas heridas y hacías nuevas en mi, me la pasé toda la noche escribiendo y rompiendo lo que escribí, gastando hojas como loco, llenando de tinta mis manos.
Ya amaneció y yo sigo con los ojos hinchados de tanto llorarte, con el dolor en el pecho y ese nudo en la garganta que me ahoga por dentro, mientras tu sigues sin mi, feliz como si nada, mientras tu estás acompañada superandome, yo me encuentro solo pensando en ti.
Autor: Martin Ruvalcaba 🖤
Escritos que son verdad