Cariño, ven conmigo a navegar un nuevo río,
por favor ven conmigo
y no me dejes este vacío,
en ese velero del amor,
hecho con cariño
para que navegue en él
nuestro futuro niño.
Por favor cariño, dame tu mano
y caminemos para que si lleguemos
a donde viviremos,
tal vez sean un pastal
o un mote viejo,
pero mientras sea contigo,
yo no me quejo.
Por favor cariño,
como yo te hago entender
todo ese querer,
pero al final me mandas a correr
al revés,
llegando así a nuestra primera vez.
Jamás podré olvidar esa primera vez,
aquella vez que le dije, amarte,
sin saber que tendría que olvidarte.
Aquel día que cruzamos miradas
y vi tus ojos un par de hadas,
pero como olvidarte,
sólo quiero amarte,
decirte que te amo,
la verdad más pura.
Tan pura que me parece una cura
para la enfermedad más dura.
Cariño, acompáñame a explorar
para que podamos platicar
y te descuenta
que yo te amo sin dudar.
Cariño, si tú me abrazaras,
moriría la eternidad
sabiendo que encontré al fin
mi felicidad.
Morír a tu lado
me haría muy contento,
sabiendo que nuestro amor
no es sólo un cuento.
Cariño,
si tú me dejas estar a tu lado,
por fin dejaría de estar lastimado.
Vería al fin un día soleado
y dejaría de preguntarme:
¿por qué me has abandonado?