Hoy arrevate palabras de tu ausencia
y las plasme en una carta,
tal vez sea muy cobarde para enviarla,
pero se que vas a amarla.
Sigo una ruta que no me lleva a nada,
soy el marinero de un barco que naufraga,
el corazon es el capitan que sigue una guia,
que hace ya mucho tiempo no existia.
Pero en la tempestad senti un aroma familiar,
no podia ser otro que el que dejabas al caminar,
fue entonces cuando supe a donde tenia que regresar.
Vagué por dias por la inmensidad de tu mirada,
pues a abandonarla no me atreveria,
pero el capitan sigue confundido ,
entre elegir seguir las estrellas o la luna.
Las estrellas son miles en el cielo,
pero solo la luna ilumina un sendero,
las estrellas aveces caen en una lluvia
y la luna aveces solo se oculta.
Pero lo convencí de seguir a la confiable luna,
porque sabia que aunque nublado este,
la luz de la luna siempre resplandecerá.
Y entonces llegue de nuevo a tu lado,
fue algo que por meses habia añorado.
Esta vez cai en el hechizo de tus labios
y solo pude quedarme callado.
Poco a poco pude hablarte
y de lo mucho que deseaba tenerte,
pues fueron meses sin tus caricias
y de mi tu no tuviste noticias
Finalmente me atreví a darte la carta,
Y vi como tu rostro se empapaba
con el agua del mar de tu mirada.