Vaya, me identifico con varias cosas en tu relato.
Y el pelo...el bendito pelo que siempre paga las consecuencias.
Vaya, me identifico con varias cosas en tu relato. Y el pelo...el bendito pelo que siempre paga las consecuencias.
Vaya, me identifico con varias cosas en tu relato.
Y el pelo...el bendito pelo que siempre paga las consecuencias.
No me percibo atractivo, así lo digo
Soy delgado y eso me ha costado
En la primaria por eso era molestado
Eran malvados, pero juego de niños era llamado
Y por moreno tampoco era perdonado, miles de apodos me ahogaron
Las burlas me marcaron
Todos veían, pero nadie decía que mejor me tratarían
Dejemos ese tema, el enojo me llena
Mis ojos cafés perdieron la fe
El cabello de rojo me pinté porque el oscuro detesté
Y luego lo corté porque las burlas encontré
El lado bueno busqué y solo hallé miopía y lentes
Peor quedé, al punto que me odié
Ahora nada cambié y por eso nadie seré
Pareja tuve, pero cuando mal traté a otros
Ojalá hubieran sido pocos
Pero así era atractivo por mi narcisismo excesivo
Y cuando lo dejé de ser
El amor no encontré
Nada de mí sirve aquí
Aun así creo que mal nací
Me quedé en los versos donde cuentas que tú también trataste mal a otros. Casi nadie se pone a sí mismo de ese lado en un poema así, y por eso le creí todo lo demás.
Vaya, me identifico con varias cosas en tu relato.
Y el pelo...el bendito pelo que siempre paga las consecuencias.
Lo del pelo rojo y después cortarlo me dejó pensando. Cambiar algo para que paren y que encuentren otra cosa igual, eso se entiende sin explicarlo.
Caído y sangrando por todas sus heridas.
Como te voy a perdonar,
a la memoria de Juana Fernández Morales (de Ibarbourou)
Inadherido a lo cierto,
Moneda del espacio;
Me disparas como una beretta a sangre fría, eres como un asesino, que solo vino y dejo muerte, y sangre tan roja como un vino de la rioja, no puedo odiarte si solo pienso en amarte, eres tan hermosa…
Sonriendo la madre estaba
Veo, no veo, no te veo.
No me percibo atractivo, así lo digo