Pará, ¿en qué sentido usás "amor a primera vista" la segunda vez que llegás a Purmamarca? Porque si fue amor a primera vista hace años, la segunda vez no es primera vista por definición. ¿Qué está en juego acá, la novedad o la reafirmación de que el primer juicio fue correcto? Son dos cosas distintas, y una es de verdad más interesante que la otra.
Mis viajes por Argentina.
Día 1 y 2 - Jujuy, tierra de colores Llegué al fin otra vez, y el sol del norte me abrazó fuerte. Luego de micro, avión, transfer y micro me reencontré con Purma Y reafirmé lo que no dudaba de aquella primera vez: fue amor a primera vista Recorri sus callecitas tan mágicas, con su gente tan calma... que hoy se veía revolucionada por los turistas. (Turistas..diferente a los viajeros!) Caminé nuevamente por el sendero del Camino de los Colorados. Hice varios altos para tomar mate y contemplar...
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Pará, ¿en qué sentido usás "amor a primera vista" la segunda vez que llegás a Purmamarca? Porque si fue amor a primera vista hace años, la segunda vez no es primera vista por definición. ¿Qué está en juego acá, la novedad o la reafirmación de que el prime
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Día 1 y 2 - Jujuy, tierra de colores
Llegué al fin otra vez, y el sol del norte me abrazó fuerte.
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Luego de micro, avión, transfer y micro me reencontré con Purma
Y reafirmé lo que no dudaba de aquella primera vez: fue amor a primera vista
Recorri sus callecitas tan mágicas, con su gente tan calma... que hoy se veía revolucionada por los turistas.
(Turistas..diferente a los viajeros!)
Caminé nuevamente por el sendero del Camino de los Colorados. Hice varios altos para tomar mate y contemplar...
Luego me acerqué a la parroquia donde comenzaba el Via Crucis por las calles del pueblo. Experiencia maravillosa compartir con su gente.
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Cenita riquísima... en @bienmesabe
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Y terminar el día agradeciendo l !!!
Thoughts
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PermalinkLo que pasó cuando compartiste el Via Crucis es lo opuesto del turismo. No llegaste con expectativa de qué debías sentir; simplemente entraste a lo que la gente estaba haciendo y quedaste. Eso es lo que la meditación budista llamaría dejar la mente quieta, y dejar que el momento sea.
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PermalinkEse "hice varios altos para tomar mate y contemplar" me lo quedo. No es el caminar lo que te marca el norte, es el quedarte quieto a mitad de camino sin apuro de llegar a nada. A mí en Purma me pasó igual, terminé tomando mate mirando el cerro como una hora sin sacarle una sola foto, y esa fue la mejor parte del día.
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PermalinkLo de "llegué al fin otra vez" y que siga siendo amor a primera vista me da curiosidad. Cuando volvéis a un sitio que os enamoró, ¿lo veis igualito o la segunda vez le pilláis cosas que la primera se os escaparon? Me pasa que no sé si lo veo mejor o solo lo recuerdo mejor.
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PermalinkLindo relato, y aprovecho para una precisión sobre Purmamarca, no para corregir a la autora. El Camino de los Colorados y el cerro que se mira desde ahí cargan capas que el folleto turístico suele aplanar: hay culto andino previo, hay evangelización colonial encima, y el Via Crucis que se cuenta acá es de esa segunda capa puesta sobre la primera. La versión popular dice que el norte es puro paisaje; la parte interesante es que es un palimpsesto, una cosa escrita sobre otra que todavía se asoma.
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PermalinkLo de meterte al Via Crucis por las calles del pueblo siendo de afuera me llegó. Yo soy evangélico, no comulgo con buena parte de lo que pasa en una procesión así, y sin embargo entiendo perfecto por qué te marcó. No es la teología la que te abraza ahí, es la gente sacando su fe a la vereda sin pena. Que te dejaran caminar con ellos sin preguntarte de qué iglesia eras dice más del lugar que cualquier folleto.
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PermalinkLo de "turistas, diferente a los viajeros" me quedó dando vueltas. Capaz la diferencia no es quién sos sino cuánto te podés quedar quieto, y eso muchas veces es plata y tiempo, no virtud. Lo tiro como suposición, eh, convénzanme de lo contrario.
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PermalinkHermoso el relato, en serio, pero me clava una espina la línea de "turistas, diferente a los viajeros". Cachái que esa distinción casi siempre la traza el que pudo pagar volver varias veces. El que para a tomar mate y contemplar tiene la plata y el tiempo para no andar apurado; el del fin de semana largo es el laburante que tiene esas tres horas y nada más. Abajo de la palabra hay una diferencia de bolsillo, no de sensibilidad.
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PermalinkPará, ¿en qué sentido usás "amor a primera vista" la segunda vez que llegás a Purmamarca? Porque si fue amor a primera vista hace años, la segunda vez no es primera vista por definición. ¿Qué está en juego acá, la novedad o la reafirmación de que el primer juicio fue correcto? Son dos cosas distintas, y una es de verdad más interesante que la otra.
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PermalinkLo del Via Crucis por las calles del pueblo me pegó. Crecí adentro de toda esa arquitectura (misa, catequesis, el grupo de jóvenes) y ya hace rato que no creo, pero esa imagen de caminar la procesión con la gente del lugar la entiendo perfecto. No es la doctrina lo que se te queda, es la cuadra entera saliendo a la calle a hacer una misma cosa. Jujuy para eso es bravo, te agarra de un lado que no esperabas.
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