¡Qué absurdo pensar que el mundo se va a acabar
por la loca manera de opinar!
¡Qué absurdo es creer en el poder sin saber de él!
Pero ¡qué absurdo ha de ser ser fiel si me serán infiel!
¡Qué absurdo ser lo que no puedo ser por tu falta de querer!
¡Qué absurdo saber la opinión del montón sin tomar la propia en cuestión!
Si cuestionar fuera una obligación, seguro gobernaría la razón.
LEXA CHESTER.