Hola #######,
Sé que es un poco repentino, pero de repente tuve la necesidad de escribir y preguntar,
¿Me odias?
Siento muy dentro de mi, sosteniendome el corazón, una sensación atemorizante que grita y convence del odio ajeno hacia mí. Y si no es eso, es una profunda lástima con la que los ojos externos miran. Quízas estoy alucinado, solo tal vez.
Realmente no busco incomodarte, es lo último que desearia. Aunque a penas este conociendote, creo que confio lo suficiente como para saber que eres una persona honesta y muy agradable a mis ojos. Me pregunto, ¿Por qué tú hablas conmigo?¿Por qué lo hacen mis amigos? Y es que si lo hacen, de alguna forma parece tan forzado.
Será por ello que, en realidad tras sus palabras hay lástima por verme. Del tipo de pena que sientes cuando ves a un animal lastimado. Pero no la quiero. No quiero esa lástima, porque es tan aborrecible, porque solo refuerza lo repugnante que se siente mi día a día.
Tal vez este exagerando demasiado, inventando cosas o algo así. Quizas es esa parte mía la que moleste tanto al resto, que apenas y puede aguantar ver como soy, y por ello esperan que un acto de bondad al hablar o saludar pueda cambiar mi rostro. Ojala sí pudiera borrar todo lo que soy, porque parece tan desagrable a veces.
Lamento haberte escrito, y lamento querer enviartelo para que leas palabras tan molestas.
Probablemente nunca lo veas, porque no mereces tener la carga de mis pensamientos.
De todas formas, gracias por todo.
Tal vez me detenga de una vez jaja.
Firma,
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