La identidad propia es desconocida...
Como un perro que juega a ser gato
o la luna que juega a ser sol.
El hombre aparentando ser mujer,
y ella, creyéndose más fuerte que el varón.
El psiquiatra fingiéndose enfermo
y el enfermo brindando terapia.
Escritores que se juegan la vida
para nutrir la mesa del lector.
El poeta jugando a ser sabio,
y el sabio jugando a escribir palabritas.
Lo bueno es malo, y lo malo es Dios.
— Jorge Guzmán