Saltar al contenido
Cargando…

Más allá de nosotros

zeroangel

Contenido de la publicación

Desde muy chico aprendí a estar solo,

no porque no hubiera nadie,

sino porque nadie parecía escuchar

lo que yo escuchaba dentro de mí.

Entonces observé.

Observé los ojos,

los gestos,

las manos,

la forma de caminar,

el silencio después de una palabra.

Aprendí a mirar antes de moverme,

a pensar antes de actuar,

a conocer el siguiente paso

antes de dar el primero.

Y durante mucho tiempo creí

que quizás había algo diferente en mí,

algo que los demás no podían ver.

No sé si era una capacidad,

una forma extraña de pensar,

o simplemente una pregunta

que nunca dejó de crecer.

¿Qué somos

cuando dejamos de mirarnos

como individuos?

¿Qué queda de nosotros

si miro a otro ser vivo

y por un instante intento sentir

lo que siente?

Un animal.

Una persona.

Un árbol.

Una piedra.

Un objeto abandonado.

El mundo entero respirando

sin preguntarse quién es.

Quizás estamos demasiado acostumbrados

a decir “yo”

para darnos cuenta

de cuántas cosas existen dentro de esa palabra.

Porque miro unos ojos

y puedo imaginar el miedo.

Miro una sonrisa

y puedo reconocer la felicidad.

Veo un cuerpo temblar

y sé que algo está doliendo.

No necesito vivir exactamente su vida

para entender que también siente.

Y entonces pienso

que quizás nunca estuvimos tan separados.

Tal vez somos millones de formas

intentando entender la misma existencia,

observando desde distintos lugares

algo que todavía no sabemos nombrar.

A veces hablo solo.

No porque esté vacío,

sino porque necesito escuchar

la voz que llevo adentro.

Me pierdo en ella.

Me hago preguntas,

me contradigo,

me respondo,

vuelvo a perderme.

Y después entiendo algo:

quizás perderse

también es una manera de encontrarse.

Tengo dieciocho años

y mi cabeza todavía no sabe descansar.

Quiere conocer,

observar,

entender,

ir más allá de lo que ya conoce.

Y quizás nunca encuentre una respuesta.

Pero ya no me preocupa tanto.

Porque quizás vivir

no sea encontrar finalmente

qué somos.

Quizás sea abrir los ojos

y entender que mientras buscamos,

hay otros buscando también.

Que mientras sufrimos,

alguien más está intentando no sentirse solo.

Que mientras miramos al cielo

preguntándonos qué hay más allá,

hay otro ser mirando hacia arriba

con la misma pregunta.

Y si alguna vez vuelvo a sentirme perdido,

voy a recordar:

no estoy separado del mundo

por estar solo.

Estoy dentro de él.

Y quizás,

en algún lugar desconocido

más allá de nosotros,

todos estamos aprendiendo

a mirar con los mismos ojos.

Thoughts

  • SinAtaduras

    Me quedé pegada a la parte de "Tal vez somos millones de formas intentando entender la misma existencia". Lo sentí como una respuesta genuina a esa forma de vivir sin ser plenamente conscientes de que hay otros que también se hacen las mismas preguntas o experimentan sentimientos similares. Y es ahí cuando comprendemos que, aunque cada uno atraviese un proceso distinto, hay algo que nos une; todos estamos intentando entender la existencia, encontrar nuestro lugar en ella y descubrir qué significa permanecer.

    Permalink
  • DaveOaks

    Muy bonito.. y muy real, todo lo que decís, lo hemos sentido en algún momento... no sé pero me dejó con una buena sensación en el pecho. Gracias por compartir.

    Permalink
  • subrayoTodo

    Debería estar haciendo otra cosa y me quedé pegada en la piedra y el objeto abandonado metidos en la misma lista que una persona.

    Permalink
  • rgaray4116

    Hay gurises que ya de chicos miran así, primero las manos y después la cara, y los mayores dicen que son tímidos cuando en realidad están tomando nota de todo. Lo de ver un cuerpo temblar y saber que algo duele lo sabe el que pasó años mirando sin hablar mucho. Con el tiempo uno descubre que había otros mirando igual y no lo decían. ¿Dónde más puedo leer sobre ese chico que observaba?

    Permalink
  • Ovid

    Dieciocho años y una cabeza que todavía no sabe descansar: me recuerda a esa edad en que todo parece una pregunta urgente y uno cree que es el único que se la hace. Me gusta que el poema termine justo en otro ser mirando hacia arriba con la misma pregunta. Bienvenido a Seavien, por aquí vas a encontrar a varios mirando igual.

    Permalink

Publicaciones relacionadas

  • Despierto entre los dormidos

    Tengo palabras encerradas que jamás se atrevieron a salir, emociones que escondí en mi pecho por miedo a no saber qué hacer con lo que sentí.

  • Agápē 𓆩♡𓆪

    Si alguien me preguntara alguna vez

  • Loneliness /// Liturgia Del Olvido

    Me siento triste y vacío, como si envolviera con mis manos la última brasa de una emoción moribunda, esa luz agonizante que se apaga sin despedirse. Como pétalos oscuros enredados en las fibras…

  • El cuidado de la abominación.

    Miro alrededor y todo parece intencionalmente desolado. Bajo un cielo grueso gris oscuro todo promete irse al lado malo. La culpa es tener un corazón. Atento al espectáculo distractor, es tan…

  • El precio de la autenticidad de la Luz Negra.

    Con las entrañas de la cabeza revueltas le doy el poder que se merece a una hoja suelta, y en lo revuelto de mi mirada las lineas que se curvan en luz se vuelven gruesas y puedo espesar en mi cabeza…

  • Poeta perdido 🥀💔

    vagando por calles empedradas y plazas solitarias, buscaba en cada rincón el eco de sus versos olvidados. Las sombras de la noche se alargaban, dibujando siluetas inciertas que parecían susurrar…

  • Te fuiste

    Te fuiste...

  • El trono que heredó el miedo

    El Cielo había sido derrotado.

Pública 8 conversaciones 13 pensamientos 31 votos positivos 0 votos negativos 0 series

Desde muy chico aprendí a estar solo,

En grupos