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Manos van para que manos vengan...

Valencamaioni_17

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Una refrán que seguramente has oído decir, de generación en generación... ¿pero que significa realmente manos van para que manos vengan?

Es probable que hayamos escuchado esta frase en algún momento... seguro de nuestros padres, abuelos o de alguna persona mayor que, con pocas palabras, intentaba transmitirnos una lección de vida. Desde mi punto de vista, parece que se trata de dar para recibir... yo te ayudo hoy y tú me ayudas mañana, yo extiendo mi mano cuando la necesitas y cuando yo necesite apoyo, espero encontrar a alguien dispuesto a ayudarme.

Y sí, puede que haya algo de cierto en eso...pero creo que este refrán tiene un significado mucho más profundo. En la vida, no siempre las manos que reciben son las mismas que luego devuelven el favor, a veces ayudamos a alguien que nunca podrá devolvernos. Y, años después cuando nosotros estamos en apuros, aparece otra persona lista para extender su mano.

Es como si la BONDAD tuviera su propia forma de fluir.... una mano va, otra mano viene, y en ese ir y venir es que se construyen las relaciones humanas... en un día cualquiera, soy yo quien lleva las bolsas de alguien que no puede, y luego, otro alguien me echa una mano cuando ya no puedo más. Por eso creo que este refrán no debería verse solo como un "hoy por ti, mañana por mí".

Si lo miramos así, ayudar se convertiría en una especie de deuda... no deberíamos andar con una libreta imaginaria apuntando Yo hice esto por ti, así que ahora me debes aquello.

Quizás el verdadero significado radica en entender que TODOS, TARDE O TEMPRANO, NECESITAMOS UNA MANO... hay momentos en los que podemos dar y otros en los que necesitamos recibir, y ambas cosas son parte de la vida... PERO también debemos ser conscientes de lo que estamos dando y lo que estamos recibiendo, porque no todo se puede meter en el mismo saco.

Y para entender lo mejor te lo explico de la siguiente forma...por un lado, tenemos los favores, esos gestos de generosidad que hacemos cuando alguien realmente lo necesita. Pero, por otro lado, hay que tener cuidado de no confundir esa buena voluntad con lo que realmente es un compromiso, un acuerdo o el valor que cada uno aporta. Y sinceramente, esto es algo que he notado mucho en mi vida.

El refrán dice que hay manos que se tienden, pero no implica que todo lo que recibimos esté destinado a ser devuelto en el futuro. Porque, sí, amigos, un favor puede llevar a otro, y la solidaridad puede fluir libremente. Sin embargo, hay cosas que tienen su propio valor y no deberían quedar ocultas tras un simple refrán y alo mejor por eso es tan importante escuchar las palabras de nuestros mayores con un poco de sabiduría, le pregunté a mi abuela qué pensaba sobre los refranes, y su respuesta fue clara “Los refranes te pueden orientar, pero no sustituyen el sentido común” Y seguro ahí radique la verdadera lección... dar sin egoísmo, recibir sin orgullo, agradecer cuando alguien nos tiende la mano y saber distinguir entre un gesto generoso y algo que realmente merece ser valorado de otra forma... nuestros abuelos y padres tal vez no tenían tantas palabras para hablar de solidaridad, reciprocidad, comunidad o empatía, pero sí tenían refranes, esas frases cortas que se transmitían de generación en generación y que a menudo escondían lecciones valiosas sobre la vida.

“Manos van para que manos vengan” podría ser una de ellas... porque así es como se construye una sociedad... con personas dispuestas a extender la mano sin siempre preguntar qué recibirán a cambio. No se trata solo de esperar que una mano regrese, sino de seguir tendiendo la nuestra, porque nunca sabemos cuándo seremos nosotros los que necesitemos esa mano del otro lado.

Hoy puede ser tu mano la que se extienda, mañana puede ser la mía, y sin saberlo, eso sea lo que nos mantiene unidos... porque al final, la vida también se trata de eso... de manos que van, de manos que vienen… y de saber reconocer cuándo estamos dando un gesto de humanidad y cuándo estamos hablando de algo que merece ser correspondido de otra manera.

-Valentina Camaioni

Thoughts

  • filoDeNavaja

    El refrán tiene un para que en el medio, y eso ya es una libreta: las manos van con un fin, que vuelvan. La lectura generosa que hacés es más tuya que del refrán, y me gusta más, pero el refrán solo suena bastante más a cuenta corriente que a bondad que fluye.

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  • dpalma0654

    Separar favor y compromiso es lo que más plata cuesta en la vida real. El que siempre da la mano sin cobrar suele ser el mismo al que después le piden más

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  • mfarias352

    Bien ahí que no le dejaras la última palabra al refrán y que fuera tu abuela la que le pusiera el límite del sentido común.

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