Uno,
protón.
Otro,
carbono.
Siempre,
el tiempo.
¿Dónde ubicar
la ambición,
la angustia,
el deseo?
¿Cuándo por fin
la comunidad,
la alteridad,
la igualdad?
Uno,
protón.
Otro,
carbono.
Siempre,
el tiempo.
¿Dónde ubicar
la ambición,
la angustia,
el deseo?
¿Cuándo por fin
la comunidad,
la alteridad,
la igualdad?
Con un protón, un carbono y el tiempo ya alcanza para armar a una persona. Para la igualdad parece que no alcanza con nada, y eso pesa.
Me fijé en que la primera estrofa es la única que contesta y las otras tres solo preguntan. Protón, carbono y tiempo es la receta de cualquier cosa que exista, y después vienen nueve palabras que no entran en esa receta. Lo leo como un poema sobre lo que la física deja afuera, y apuesto a que el orden de las tres preguntas va a propósito de lo de uno a lo de todos.
Dos calcetines sucios
Yo en cambio diría:
No te frustres.
En unanimidad me acusaron,
No fue la primera,
Aunque no lo crean,
La sombra de un mosquito:
Lo posible
Uno,